Actos en Homenaje a Herzl

Israel conmemorará, el lunes 4 de Mayo, la memoria del visionario del Estado, Theodor Herzl. Las ceremonias se realizarán en los cinco lugares que visitó Hertzl durante su viaje en 1896: en Yaffo, en Rishon Letzión, en Ness Tziona, en Rejovot y Jerusalem, donde una ceremonia tendrá lugar en la casa principal que vivió, la que será restaurada, piedra por piedra, en el distrito de Mamilla
Biografía resumida del Padre del Sionismo
Teodoro (Biniamín Zeev) Herzl, el visionario del sionismo moderno, nació en Budapest el 2 de mayo de 1860. fue un periodista y escritor austrohúngaro, fundador del sionismo político moderno .
Fue educado en el espíritu la cultura secular, Herzl tropezó por primera vez con el antisemitismo, que transformaría su vida y el destino de los judíos en el siglo XX mientras estudiaba en la Universidad de Viena (1882). Más tarde, durante su estadía en París como periodista, se enfrentó directamente con el problema. En aquel entonces Herzl consideraba al problema judío como una cuestión de carácter social y en el que la asimilación y la conversión eran rechazadas como soluciones.
En 1894, el capitán Alfred Dreyfus, un oficial judío del ejército francés, fue acusado injustamente de traición, principalmente debido a la atmósfera antisemita reinante. Herzl estuvo presente cuando los presentes gritaban “Muerte a los Judíos” y llegó a la conclusión que existía una sola solución a este ataque antisemita: la emigración masiva de los judíos hacia un país al que pudieran llamar propio. Así, el Caso Dreyfus pasó a ser uno de los factores determinantes en la génesis del Sionismo Político.
Herzl llegó a la conclusión de que el antisemitismo era un factor estable e inmutable en la sociedad humana, que la asimilación no sería la solución. Consideró la idea de llegar a una soberanía judía y, a pesar del ridículo al que sería sometido por líderes judíos, publicó en 1896 Der Judenstaat (El Estado Judío).
Herzl planteó que la esencia del problema judío no era algo individual sino algo de carácter nacional. Declaró que los judíos lograrían la aceptación del mundo solamente si dejaban de ser una anomalía nacional. Los judíos son un pueblo, dijo, y su condición puede ser transformada en una fuerza positiva por medio del establecimiento de un estado judío con el consentimiento de las grandes potencias. Él vio la cuestión judía como un problema de política internacional, que debía ser tratado en la arena de la política internacional.
Herzl propuso un programa práctico para la recolección de fondos de los judíos de todo el mundo por medio de una organización que trabajaría hacia la realización práctica de esta meta (esta organización, cuando fue creada finalmente, se llamó la Organización Sionista). Consideraba que el futuro estado sería un estado modelo desde el punto de vista social, basando sus ideas en el modelo europeo de la época, una sociedad ilustrada moderna. Debía ser neutral y a favor de la paz, y de naturaleza secular.
Herzl convocó y presidió el Primer Congreso Sionista en Basilea, Suiza del 29 al 31 de agosto de 1897, la primera reunión internacional de judíos sobre una base nacional y secular. Aquí los delegados adoptaron el Programa de Basilea, el programa del movimiento sionista, y declararon que “el sionismo pretende establecer en Palestina un hogar para el pueblo judío que esté basado en la ley pública”. En el Congreso se fundó la Organización Sionista como brazo político del pueblo judío, y Herzl fue electo su primer presidente.
Herzl comprendió la necesidad del estímulo de las grandes potencias para los objetivos nacionales del pueblo judío. Por eso, viajó a la Tierra de Israel y a Estambul en 1898 para encontrarse con el Kaiser Guillermo II de Alemania y el Sultán del Imperio Otomano. Cuando estos esfuerzos demostraron ser estériles, se volvió hacia Gran Bretaña y se reunió con Joseph Chamberlain, el ministro de colonias británico y con otros. La única oferta concreta que recibió por parte de los británicos fue la propuesta de una región autónoma judía en el Africa Oriental, en Uganda.
El pogrom de Kishinev en 1903 y la difícil situación de la judeidad rusa, que conoció de cerca durante una visita a Rusia, le causó una fuerte impresión. Presentó al Sexto Congreso Sionista (1903) la propuesta británica de Uganda como refugio temporario para los judíos de Rusia que se encontraban en un peligro inmediato. Si bien Herzl dejó en claro que esta proposición no afectaría la meta final del sionismo, una entidad judía en la Tierra de Israel, la propuesta despertó una gran tormenta en el Congreso y casi provocó un cisma en el movimiento sionista. El Programa de Uganda fue rechazado finalmente por el movimiento sionista en el Séptimo Congreso Sionista, en 1905.
Herzl murió en 1904 de una neumonía, y de una debilidad cardíaca debido al exceso de trabajo por sus incesantes esfuerzos en pro del sionismo. Mas para entonces el movimiento había encontrado ya su lugar en el mapa político mundial. En 1949 los restos mortales de Herzl fueron traídos a Israel e inhumados en el Monte Herzl, en Jerusalem.
Herzl acuñó la frase “Si lo queréis, no será una leyenda”, que se convirtió en el lema del movimiento sionista. Si bien en su momento nadie lo hubiera imaginado, el movimiento sionista condujo, en tan sólo cincuenta años después del Primer Congreso, al establecimiento del soberano Estado de Israel.
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