El Consejo de Guardianes iraní admitió que en las elecciones presidenciales del pasado 12 de junio se cometieron irregularidades en las votaciones, informó el canal estatal de televisión.
Según cita el canal, el organismo iraní asegura que en 50 ciudades votaron más electores de los inscritos en el censo, lo que implica más de 3 millones de votantes, reconoció el portavoz del Consejo, Abbas-Ali Kadkhodaei.
Esta afirmación se produce en respuesta a las quejas presentadas ante el Consejo por el candidato conservador, Mohsen Rezaei.
El citado Consejo, integrado por seis clérigos y seis juristas, es el organismo encargado de validar los resultados electorales presentados por el ministerio de Interior para que sean oficiales.
“Las estadísticas proporcionadas por Rezaei en las cuales él reclama que más del cien por cien de los electores registrados emitieron su voto en 170 ciudades no son exactas, el incidente ocurrió en sólo 50 ciudades”, apuntó Kadkhodaei.
Para el Lider Supremo, la culpa la tiene Occidente, que trata de complicar la situación en la Republica Islamica de Iran y volver a la época de Shá.
La idea de apuntar hacia los países occidentales, mientras prosiguen las protestas contra el Gobierno, se extendio al presidente Mahmud Ahmadineyad, cuya polémica elección ha desatado la revuelta, quièn advirtió a Estados Unidos y el Reino Unido de que deben poner fin a la “interferencia” en los asuntos internos del país. “Con estas opiniones prematuras os saldréis con toda seguridad del círculo de los amigos de Irán, así que os aconsejo enmendar vuestra postura intervencionista”, señaló
Según el mandatario, al que la oposición acusa de fraude electoral, estos países no conocen al pueblo iraní y se equivocan al enjuiciar “estos acontecimientos que elevan aún más la importancia de la República Islámica”.
Horas después, el Gobierno ordenaba la expulsión de los ultimos corresponsales de prensa, revocandoles la visa, acusandolos de mostrar una imagen falsa del país y de alentar los disturbios con sus informaciones.
De cualquier forma todos los periodistas tenían prohibido desde el pasado martes salir a la calle para informar de las manifestaciones de la oposición, que el régimen considera ilegales.
El ataque contra los países extranjeros lo inició el ministro de Asuntos Exteriores, Manoucher Mottaki, quien en una cita con el cuerpo diplomático acreditado en Teherán acusó a Francia, Alemania y el Reino Unido de aprovechar las elecciones presidenciales para tratar de derrocar al régimen. “Los políticos de ciertos países han hecho declaraciones intrusivas e irresponsables… deben pensarlo dos veces antes de cuestionar el proceso democrático”, afirmó.
El Gobierno iraní convocó a lo largo del día a los embajadores y representantes de los países de la Unión Europea en Teherán, para pedirles reveer su posición o marcharse del país.
Mottaki fue especialmente duró con el Foreign Office británico, al que acusó de perturbar la paz en Oriente Medio para “proteger al estado sionista”.
Además, pidió a Francia que se disculpe por las declaraciones de su presidente, Nicolás Sarkozy, quien dijo estar seguro de que son ciertas las quejas de fraude electoral que denuncia la oposición iraní.
El presidente del Parlamento, Ali Larijani, fue un paso más allá y dijo que la Cámara debe reconsiderar las relaciones diplomáticas con estos países. Según la radio oficial, el político calificó de “vergonzosa” la postura adoptada por esos tres países y por Estados Unidos e instó a la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento a “repensar los lazos con los tres países europeos”.
Por el momento la milicia privada del presidente, Las Fuerzas Basij ,han sembrado el pánico entre los seguidores de la oposición.
Estos milicianos voluntarios islámicos patrullan la ciudad en motos, armadas con palos y pistolas

Horas después de que un millón de personas se manifestaran en Teherán para denunciar el fraude en las presidenciales, miembros de esta milicia de voluntarios islámicos fiel al ala dura del régimen penetraron en los dormitorios de la universidad de la capital iraní y asesinaron a 4 personas. En una semana de protestas, se cree que han matado a al menos 35 civiles
En sus 30 años de existencia, el Consejo jamás tomó una decisión de tal calibre como es la anulación de los comicios, que exige la oposición.
Los resultados oficiales otorgan el 62,6 por ciento de los votos al actual presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad, y al líder opositor reformista, Mir Husein Musaví, el 33,75 por ciento de los sufragios.
De cualquier forma, las manifestaciones siguen y cada vez son más numerosas.

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