Tisha Be Av

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Tisha Be Av, El día más triste del judaísmo

Según la Mishná, hay cinco eventos que justifican el ayuno y la abstinencia del 9 de av:

  1. Este día, Moshe mandó 12 espías para informarle sobre la tierra de Canaán. Los espías regresaron con malas noticias, y los hijos de Israel sollozaron, temieron y se desesperaron por no poder ingresar a la Tierra Prometida.
  2. Los babilonios arrasaron el Beit Hamikdash y toda Judea liderados por Nabucodonosor en el 586 a. C., condenado a la población al exilio de Babilonia.
  3. El Segundo Templo fue destruido por el Imperio romano en el año 70, llevando al pueblo judío a una galut de dos mil años.
  4. La caída de Betar y el consiguiente colapso de la revuelta de Bar Kojba contra Adriano (Roma) fracasó y él, Rabí Akiva y miles de sus seguidores fueron asesinados.
  5. Tras la caída de Ierushalaim en el 70, su resurgimiento un año después.

Según el Talmud, la destrucción del Segundo Templo comenzó el 9 y terminó el 10 de av, cuando las llamas acabaron de arrasarlo, por eso el ayuno dura 25 hs.

Posteriores calamidades del 9 de av

  • El Papa Urbano II declara las Cruzadas en 1095
  • Quema del Talmud en 1242
  • En 1290, firma del edicto de Eduardo I de Inglaterra expulsando a los judíos de Inglaterra.
  • En 1492, El Decreto de la Alhambra expulsa a los judíos de España. Por las mismas fechas comienzan los episodios más trágicos de la Inquisición Francoespañola y posteriormente la Portuguesa.
  • Primera Guerra Mundial en 1914
  • Campo de exterminio de Treblinka, inauguración y primeras muertes en 1942
  • Muerte de 85 personas y más de 120 heridos en el atentado a la AMIA ( El 18 de Julio de 1994 coincidio con el 10 de Av del Calendario Hebreo).

Una Lección Por Tisha Be’Av

Danny Ayalon, Vice Ministro de Asuntos Exteriores
Para The Jerusalem Post

Tisha Be’av es el antiguo día nacional de duelo para el pueblo judío. Muchos acontecimientos desastrosos nos han afligido en este siniestro día.
Nosotros conmemoramos la fecha de la destrucción del Primer y Segundo Templo, el último que comenzó con la larga travesía del pueblo judío a un exilio, dispersión y sufrimiento que ha durado por casi 2000 años.
Durante aquellos tiempos, Tisha Be’av se volvió sinónimo de expulsiones y masacres, y fue incluso la fecha en que vimos el comienzo de las deportaciones del Ghetto de Varsovia a Treblinka.
TISHA BE’AV no debe ser solo una lección en recordación y dolor, sino debe ser también un día de reflexión.
Nosotros aprendemos de nuestros sabios que el Segundo Templo fue destruido debido a una razón: odio sin razón.
Nosotros sabemos que hubo muchos judíos justos, educados y temerosos de Di-s en el periodo del Segundo Templo, pero muchos tenían una visión del mundo que los llevo a observar en forma poco amable a sus compañeros judíos.
Por contraste, el Primer Templo fue destruido por tres razones: inmoralidad, extendido asesinato e idolatría. Estos son pecados extremadamente graves de acuerdo a la ley judía.
No obstante, el primer exilio duro por solo 70 años mientras que el segundo ha durado por casi 2000 años.
Por que la discrepancia? Rabí Abraham Yitzhak Hakohen Kook, tenía mucho para enseñar sobre este mismo punto. El explico que el único castigo valedero para el odio sin razón es la destrucción de nuestro centro nacional.
Esto significa que el pueblo judío necesito experimentar un largo y duro exilio que rompió nuestras estructuras equivocadas y establecidas. Estas estructuras fueron la fuente de la división y Kook afirmo que mientras ellas existieran, las malas acciones, malas interpretaciones, odio sin razón y de hecho, el exilio que estas trajeron, continuaría.
Después de 2000 años nosotros finalmente hemos retornado a nuestro hogar ancestral pero aun estamos sufriendo de muchas divisiones entre nuestro pueblo tanto a la vista como escondidas. El Estado de Israel enfrenta muchos desafíos que nosotros solo podemos superar como un pueblo unido. A nosotros se nos presenta una creciente amenaza nuclear de Irán, grupos terroristas comprometidos a atacar una y otra vez nuestros centros ciudadanos, cohetes dirigidos a nuestros pueblos y aldeas en el Norte y Sur y el creciente odio y deslegitimización de Israel alrededor del mundo.
Hoy, el Estado de Israel es una prospera sociedad pluralista y multicultural. Sin embargo, recientemente nosotros pudimos ver grandes tensiones de desunión de propósito y discordia. Muchos ven a los diferentes elementos en la sociedad israelí como el “otro” y frecuentemente los difaman.
Muchos grupos presionan su poder como ciudadanos para el bien del país, mientras que otros contribuyen mucho menos. Nosotros necesitamos lograr una solidaridad nacional que empuje en la misma dirección para encontrarse con los crecientes desafíos que enfrentamos como nación.
Seguramente puede contribuir solo a la desunión cuando israelíes de algunas religiones y contextos envían a sus hijos a las líneas del frente en las batallas contra nuestros enemigos y aquellos que buscan destruirnos, mientras que otros no lo hacen.
Nosotros entendemos que por razones religiosas, étnicas o culturales, muchos grupos sienten que ellos no pueden contribuir completamente a la defensa física de nuestra nación.
Sin embargo, ellos seguramente pueden contribuir en otras formas, sea a través de servicio nacional o comunitario.
Toda comunidad tiene su enfermo, su discapacitado, su anciano y su pobre.
Nosotros pedimos a cada israelí que contribuya al mejoramiento de nuestra sociedad y en este camino se unifiquen para un propósito central.
En una sociedad libra como la de Israel, a toda persona se le permite tener su propia opinión.
No obstante, esto no incluye incitar a la violencia u odio hacia otros grupos, y especialmente no contra Israel como un todo.
Tal incitación llevara esencialmente a la ruptura de nuestra solidaridad nacional vital y debilitara nuestra resistencia a aquellos que buscan la destrucción de cada uno de nosotros.
La reobtención de nuestro hogar nacional fue lograda solo permaneciendo juntos.
Yo he oído muchas fascinantes historias acerca de la Guerra de la Independencia en la cual gente de muchas religiones, contextos, nacionalidades y culturas permanecieron lado a lado en las murallas para combatir por nuestro país.
Aunque nosotros retuvimos el derecho a tener nuestras diferencias, nosotros recordamos que fuimos todos movilizados por los mismos objetivos. Ahora es ese tiempo una vez más.
Nuestros sabios y nuestras amargas experiencias nos han enseñado que el más grave de todos los pecados es el orgullo humano, con su odio sin razón y desunión de propósito, y por eso nosotros hemos recibido el más grave castigo.
Nosotros no podemos permitirnos perder de vista de lo que es importante aun cuando retengamos nuestro derecho a ser y pensar en forma diferente. Esta debe ser la lección de Tisha B’Av para todos nosotros

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El Regreso

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El Regreso

Por Jack Fuchs

Se dice que el asesino siempre regresa al lugar del crimen. Ahora la víctima retorna al punto donde fue victimizada. Ésta es mi respuesta a la pregunta de porqué hay que volver a los sitios en los que se alojan dolorosos recuerdos. El viaje en tren desde mi ciudad natal, Lodz, a Cracovia duró tres horas. Durante 180 minutos no saqué los ojos de la ventanilla. Bosques tupidos. Tierras aradas preparadas para la próxima siembra. Campos. Pequeños animales cuidados primorosamente. Pienso: hace 800 años vivió un pueblo en medio de otro pueblo. Pienso: un idioma dentro de otro idioma. Pienso: tradiciones y respeto a esas tradiciones. Pienso: polacos católicos construyendo ciudades, levantando una literatura y siendo fieles a una religión, luchando por sus derechos y los judíos peleando, junto a ciudadanos polacos, defendiendo el país… Pienso en mi pueblo con sus costumbres. Con sus sabores y olores. De eso no queda nada. O, mejor dicho casi nada. Auschwitz – Oswiecim. Maidanek. Chelmno. … Cenizas y cementerios, mudos testigos que cuentan que, una vez, hubo un pueblo; el pueblo judío – polaco.
Ese fue el viaje al que fui sometido sin saber cuál era mi destino; el viaje al que fui arrastrado con mi familia y vecinos en agosto de 1944. Oswiecim: a sesenta kilómetros de Cracovia. ¿Qué me lleva a volver? No sé. Quizás demostrar, o demostrarme, que pude llegar y volver. Quizás es el hecho de saberme un hombre libre, con voluntad propia. Quizás probar que todo es pasado. Quizás comprobar que nunca existió. Que solo fue una pesadilla. Quizás comprobar que nunca tuve padres. Ni hermanos. Ni primos ni tíos. Ni amigos. Ni vecinos.No puedo creer que el 23 de mayo de 1999 estuve observando las vías del ferrocarril que llevaban a ese lugar llamado “Oswiecim”. Esas vías, testigos silenciosas. Esas vías de canto rodado, durmientes y hierros. Y yo, carne y hueso. Mi mente protagonista de un kilómetro y medio y, como los rieles, mudos como el mundo cómplice de todos los silencios. Los visitantes escuchan a los guías. Una babel de idiomas. Cuántas personas pasaron. Cuánto tiempo se quedaron… Me pregunto qué es lo que llevan, de retorno, a sus casas después de conocer Oswiecim. Pocos tienen conciencia que durante cuatro años y medio para casi todos transcurrieron las últimas horas. Para los que sobrevivimos, un solo día constituyó la eternidad.De pronto fui uno de los tantos “curiosos” de un campo de exterminio, un museo, al que llega gente de todo el mundo. Turistas, no investigadores. Turistas, no sociólogos ni antropólogos. Turistas, no historiadores… Turistas mostrando y mostrándose. Judíos de París, Berlín, Salónica y Atenas, Praga y Amsterdam, Noruega y Budapest; Bratislava y cientos de pueblitos donde la gente vivió por miles de años…
Esto pasó el 23 de mayo de 1999. Y tengo dificultades para relatar. Es madrugada en Buenos Aires. No puedo dormir. No estoy angustiado pero me pasan, como película acelerada, recuerdos. Me pregunto cómo puede ser que, en Cracovia, antes de llegar a Oswiecim dormí, me levanté, desayuné… todo con contagiosa paz.
Pasó la tormenta. Necesito escribir aunque no sepa “cómo”. Todas las ideas y fantasías quieren salir al mismo tiempo. Debo ordenarlas. Tengo miedo de; miedo de que, si soy capaz de colocarlas una detrás de otra, me olvide de mi hermanita de 8 años o de la de 14 con las que viajamos en el tren; ese tren de sueños para nosotros, niños; chicos sometidos a la condición de objeto sin perder la mirada infantil ni la condición humana. Nunca entenderé cómo fue ese último trayecto pero sí recuerdo que no visualizamos los pueblos por los que pasamos. Sé que, cuando se abrieron las puertas, no había paisaje que mirar. Solo la entrada al infierno… Sin embargo,ahora, escribo sin mojar el papel con mi llanto.
Pasaron 55 años. No tengo lágrimas. Regresé a Oswiecim, la mayor humana vergüenza del siglo XX, como protagonista. Fui turista escuchando y observando lo que “nos” pasó hace medio siglo. Fui capaz de no reconocer nada. No había gritos ni crematorios funcionando a pleno. ¡Sí! Este Auschwitz podía ser un museo colocado en cualquier lugar del mundo. Incluso en Oswiecim.
¿Qué podía hacer hace 55 años? Tengo dificultades para contestar, aceptar y entender. El hombre, por naturaleza, es autodestructivo. Para lograr los mejores y los peores objetivos despliega todas sus habilidades. Entiendo, ahora, la necesidad de escribir y levantar monumentos. La memoria es frágil. No solamente para ésta y las futuras generaciones. Yo fui protagonista y testigo; yo pensé que nunca olvidaría, y no puedo retener. También para mí hacen falta los recordatorios.
Buenos Aires, Junio de 1999
Miembro de la Fundación Internacional Raoul Wallenberg. Vivió en el gueto de Lodz. Es sobreviviente de Auschwitz y Dachau.

Matrimonio Civil en Israel??

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Hacia el matrimonio civil
Avigdor LIeberman ha impulsado una de sus promesas electorales.

Hasta ahora se buscaban otros medios como irse a Chipre para casarse

Entre el rechazo contundente a las exigencias del presidente norteamericano, Barack Obama, respecto a la construcción de un complejo de viviendas en Jerusalén Este, y el debate sobre medidas económicas, el Gobierno israelí ha aprobado la primera fase de la iniciativa de ley de matrimonio civil. Una decisión esperada desde hace mucho tiempo por los casi 300.000 ciudadanos que no están inscritos en Israel como judíos, musulmanes, cristianos, drusos o circasianos.
Esta es una medida impulsada por el partido Israel Beitenu, liderado por el ministro de Exteriores, Avigdor Lieberman, que durante la campaña electoral prometió la aprobación de esta iniciativa de ley.
Lieberman afirma que “es una medida histórica y vital” aunque reconoce que es solo el primer paso de un camino que tiene como destino final la legalización de sus enlaces matrimoniales y la reducción de la influencia religiosa.
La iniciativa -que dará a las parejas un reconocimiento legal- debe superar el examen parlamentario. Aunque tras conseguir el apoyo en el Gobierno tiene todos los números para ser aprobada en los próximos días en la Knésset de Jerusalén. Y es que el principal enemigo era el partido ultraortodoxo sefardí Shas, miembro de la coalición gubernamental. En plena refriega electoral, el líder de este movimiento, el rabino Ovadia Yosef, llamó “Satán” a Lieberman por sus promesas en el campo civil.
El dirigente de Israel Beitenu presume ahora de cumplir su palabra ante un importante, por no decir fundamental, sector de su electorado que procede como él de la ex Unión Soviética. Hoy en día, viven en Israel entre 250.000 y 300.000 ciudadanos “sin pertenencia oficial a una religión”.
La mayoría emigró a Israel en los años 90, tras la caída de la Unión Soviética, beneficiándose de la Ley del Retorno y su origen judío. A su llegada, se toparon con la Halaja -ley religiosa judía- que no les reconoce como tal.
Como explica Ofer Kronfled, conocido luchador por sus derechos, “la mayoría de los que no están catalogados bajo una religión mantienen una vida propia de los judíos israelíes: hablan hebreo, celebran todas las fiestas nacionales y religiosas, estudian en colegios públicos, sirven en el Ejército, etc… Son consideran judíos y así les tratan la mayor parte de la sociedad israelí. La ley también tiene que verlos asi”.
Y aporta un dato: Solo el 4% de este sector se casa con personas que están en sus mismas circunstancias mientras el 96% restante lo hacen con personas que, según la ley, son judíos. “Hasta hoy no se pueden casar en Israel siguiendo el rito religioso por lo que buscan otros medios como irse a Chipre para celebrar su boda”, añade.
Aunque no cita una de las tendencias del último año en Israel: centenares de jóvenes israelíes se casan en una ceremonia impartida por famosos personalidades laicos, escapando así del tradicional paraguas religioso.
Según diversas asociaciones israelíes, “la propuesta aprobada es un timo y un engaño político”. Alegan que la redacción de la iniciativa de ley sigue dando la última palabra a los responsables de las diversas religiones y evita una amplia reforma en todo lo que concierne a los matrimonios civiles laicos en Israel.
“Esta iniciativa de ley es importante pero muy insuficiente. El Gobierno debe impulsar una ley de matrimonio y divorcio civiles que garantice los plenos derechos a todos los ciudadanos”, opina Kronfeld.
El rabino reformista Guilad Kariv acusa a Lieberman de “venderse a la coalición de Gobierno con una ley que solo ayudará al 4% de las parejas israelíes, que deben casarse anualmente en el extranjero”.
En el seno de Israel Beitenu, sin embargo, están satisfechos. “Estamos cumpliendo nuestra palabra ante miles de israelíes que nos dieron nuestra confianza para que les ayudemos a solucionar su caso. Es un paso histórico que, una vez sea completado, solucionará un problema básico de Israel”, afirma un portavoz de Lieberman.
El tiempo y la aplicación de la ley dictaminarán si se trata realmente de la solución anhelada por más de un cuarto de millón de israelíes

Descendientes de los marranos retornan al judaísmo

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Muchos de ellos no tenían conciencia de ser judíos

Cinco siglos después que sus antepasados se convirtieran al cristianismo para escapar a la Inquisición, descendientes de los “marranos” hacen el camino de regreso y retornan al judaísmo.
Muchos de ellos no tenían conciencia de ser judíos, pese a haber sido siempre conscientes de que su familia era “diferente” y tenía “peculiaridades” que les llevaron a investigar sobre sus orígenes y descubrir su procedencia.
“Son muchos años de búsqueda de nuestras raíces y de tratar de recuperar la identidad que nos fue robada” explica Yosef Hernández, que estudia en el Instituto Miriam de Jerusalén para convertirse al judaísmo y considera que “es necesario conocer tu origen para saber hacia donde dirigirte”.
Este valenciano habla de “la insatisfacción que hay en el alma de un judío que no está viviendo su fe” y asegura que, aunque reconfortante, “el retorno no es un camino fácil” porque son muchas las cosas que se han perdido en los quinientos años transcurridos desde que los judíos fueran expulsados de España por los Reyes Católicos en 1492.
Según él, la conversión forzosa que sufrieron sus antepasados no impidió que “la semilla de la fe judía permaneciese en la familia” y que quedasen en sus costumbres más íntimas “destellos de judaísmo”.
Su esposa, Batya, asegura ser también descendiente de “marranos”, a los que prefiere llamar “bnei anusim” (en hebreo, “los hijos de los forzados”), y narra cómo su abuela “tenía dos vajillas, una para carne y otra para leche”, tal como estipula la ortodoxia judía, y como en su familia “siempre se cambiaban las sábanas y limpiaba la casa en viernes, para no trabajar el shabat”.
Según Renana Birnbaum, directora del Instituto Miriam, los usos judíos se trasmitieron junto con el miedo a ser descubiertos y la necesidad imperiosa de mantenerlas en secreto, por lo que algunos ocultaron su origen a sus propios descendientes.
El temor estaría justificado, según Batya, para quien “desde el momento en que descubres que eres judío tienes muchos problemas”, ya que “tanto en España como en el resto de Europa continúa existiendo un sentimiento antisemita”.
Sin embargo, no todos los que descubren sus raíces judías deciden convertirse o vivir en Israel; hay quienes continúan de forma normal con su vida, aunque muchos tratan de aprender más sobre judaísmo y sobre su identidad, explica Michael Freund, presidente de la organización Shavei Israel, de la que depende el Instituto Mariam y que organiza seminarios en la península para los anusim.
Freund afirma que varios estudios científicos aseguran que “el 15 por ciento de los varones españoles tienen material genético que demuestra que tuvieron antepasados judíos” y calcula que hay en la península “cientos de miles de anusim”.
Su papel, señala, puede ser clave para Israel, “un país pequeño y sin muchos amigos”.

Fuente: Aurora Digital

Shemá Israel en una Iglesia en Portugal

“Nunca supimos bien porque, pero la canción fue transmitida en susurros de generación en generación, no sabíamos que decía o de que se trataba, hasta que nos dimos cuenta de nuestros origenes judíos y nos sentimos orgullosos de poseerlos”.


Choque de Civilizaciones

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Hace unos días surgió el debate acerca de la veracidad de la Teoría de Huntington y como afectaría la reconfiguración del orden mundial.
Acá un breve resumen de esta idea y algunos datos para ampliar el debate…

Choque de civilizaciones es el nombre que recibe una teoría acerca de las relaciones internacionales. Tal como se conoce hoy en día, fue formulada en un artículo de Samuel Huntington publicado en la revista estadounidense Foreign Affairs en 1993 y transformado posteriormente en un libro en 1996.
Antecedentes En un sentido amplio, se puede definir el choque de civilizaciones como una teoría que explica los grandes movimientos políticos y culturales de la Historia Universal por medio de las influencias recíprocas que ejercen entre sí las diversas civilizaciones (por contraposición a las debidas a los enfrentamientos entre estados-nación o ideologías).
Una civilización, en este contexto, es una cultura más o menos cerrada y con una tradición cultural más o menos hermética e impermeable, que por ende se encuentra en oposición a otras civilizaciones con tradiciones diferentes.
Aunque el concepto moderno de civilización es popularizado por Oswald Spengler, la noción de “choque de civilizaciones” fue introducida por Arnold J. Toynbee, aunque éste la restringe al ámbito geopolítico, simplificando en demasía los fenómenos de contactos culturales entre civilizaciones. Toynbee considera el fenómeno como un “contacto espacial entre civilizaciones”, y lo refiere como un fenómeno de desafío y respuesta (integrado en su teoría cíclica del desarrollo de las civilizaciones). Es decir, el primer “empujón” que una civilización da a otra, es contestado por ésta, lo que a su vez mueve a la primera a enviar un tercer empujón, y así sucesivamente hasta que una de ellas termina derrotada.
Según la teoría toynbeana, el efecto de un asalto frustrado suele ser el retardo, o incluso la parálisis, de la civilización agredida, bien sea por enorgullecerse en demasía de su propio triunfo, o bien sea por haber invertido todos los recursos disponibles en la lucha. El efecto de un asalto exitoso, por el contrario, es más complejo, ya que puede terminar en un sometimiento temporal y la expulsión del invasor, o bien en la destrucción de la civilización invadida.
El choque de civilizaciones de Samuel Huntington

En su artículo de 1993, Huntington retoma el concepto de Toynbee afirmando que los actores políticos principales del siglo XXI serían las civilizaciones y que los principales conflictos serían los conflictos entre civilizaciones (no entre ideologías, como durante la mayor parte del siglo XX ni entre estados-nación). Aparentemente, este artículo era una respuesta a las tesis de Francis Fukuyama que sostenía que el mundo se aproximaba al fin de la historia (en sentido hegeliano) en el que la democracia occidental triunfaría en todo el mundo. Citando el artículo de Huntington:
Los estados-nación seguirán siendo los actores más poderosos del panorama internacional, pero los principales conflictos de la política global ocurrirán entre naciones y grupos de naciones pertenecientes a diferentes civilizaciones. El choque de civilizaciones dominará la política global. Las fallas entre las civilizaciones serán los frentes de batalla del futuro.
Significativamente, las líneas de fractura entre civilizaciones son casi todas religiosas:
Cultura Occidental, incluye principalmente a países cristianos: Europa y Norteamérica. Podrían existir otras dos “subcivilizaciones”:El mundo ortodoxo de Europa oriental y Rusia.El mundo latinoamericano de Suramérica, Centroamérica, México y gran parte del Caribe.El mundo musulmán del Oriente Medio, el Magreb, Somalia, Afganistán, Pakistán, Malasia e Indonesia.El pueblo judío, civilización hebrea, la diáspora.La civilización hindú, localizada fundamentalmente en la IndiaLa civilización sínica de China, Vietnam, Singapur, Taiwán y la diáspora china en Asia, el Pacífico y OccidenteEl África sub-saharianaLas áreas budistas del norte de la India, Nepal, Bután, Mongolia, Birmania, Tailandia, Camboya, Laos y el Tíbet.
Huntington argumenta que desde el final de la Guerra Fría los conflictos mundiales han ocurrido a lo largo de los límites de las civilizaciones, con escasos conflictos en el interior de aquellas. Pone como ejemplo las guerras que acompañaron la desintegración de Yugoslavia, la guerra de Chechenia o los conflictos recurrentes entre India y Pakistán.
También afirma que los conflictos entre civilizaciones son inevitables, puesto que cada una cuenta con sistemas de valores significativamente distintos. Argumenta que el crecimiento de nociones como la democracia o el libre comercio desde el fin de la Guerra Fría sólo ha afectado realmente a la cristiandad occidental, mientras que el resto del mundo ha intervenido escasamente.
Huntington también arguye que el nivel de crecimiento del Asia oriental hará de la civilización sínica un poderoso rival de Occidente. También establece que el crecimiento demográfico y económico de otras civilizaciones resultará en un sistema de civilizaciones mucho más multipolar que el que existe actualmente.
Huntington clasifica a las civilizaciones islámica y sínica como rivales de la occidental y etiqueta a la ortodoxa, la hindú y a Japón como civilizaciones “oscilantes” (swing civilizations). También afirma que Rusia y la India continuarán cooperando estrechamente en tanto que China y Pakistán continuarán oponiéndose a la India. Huntington argumenta que una conexión islámico-confuciana está emergiendo (cita la colaboración de China con Irán, Pakistán y otros países para aumentar su influencia internacional).
CríticasMuchos han argumentado que las civilizaciones definidas por Huntington están fracturadas internamente. Por ejemplo, Vietnam mantiene un ejército inmenso, fundamentalmente para defenderse de China. El mundo islámico presenta fracturas étnicas entre kurdos, árabes, persas, turcos, pakistaníes e indonesios, y fracturas religiosas entre el chiismo y el sunismo, cada uno con diferentes puntos de vista sobre el mundo o la religión.
También se ha apuntado que los valores occidentales son mucho más fácilmente transmisibles de lo que Huntington considera. Naciones como la India y Japón se han convertido en democracias de éxito, mientras que occidente no siempre ha sido democrático y plural, sino que la mayor parte de su historia ha consistido en despotismo y fundamentalismo. Los favorables a Huntington señalan que siempre ha habido tensiones entre estados democráticos y que las democracias emergentes (o futuras) dentro de una civilización podrían seguir siendo hostiles a democracias pertenecientes a civilizaciones vistas como hostiles.
Algunos que aceptan las tesis de Huntington respecto a la existencia de civilizaciones no comulgan, sin embargo, con la inevitabilidad del conflicto entre ellas. Argumentan que, salvo algunos extremistas, la mayor parte de la población prefiere coexistir amigablemente.
Muchos han querido ver en los atentados del 11 de septiembre en Nueva York y en los ataques occidentales a Iraq y Afganistán la confirmación de las tésis de Huntington. Otros puntos a favor de sus tésis parecen ser el aumento de la tensión entre Corea del Sur y Estados Unidos acerca de cómo tratar con Corea del Norte. Más aún, de acuerdo con las doctrinas clásicas de las relaciones internacionales, los países de Asia oriental debieran haberse aliado para crear un contrapoder a China, pero eso no ha sucedido. En su lugar, muchos países, como Corea del Sur, están mejorando sus relaciones con China.
Las ampliaciones de la Unión Europea en 1995 y 2004 llevaron la frontera oriental de la unión hasta el límite identificado por Huntington entre las civilizaciones ortodoxa y occidental. Con estas ampliaciones, la mayor parte de la Europa tradicionalmente católica o protestante pertenece a la Unión Europea. Mientras que la mayoría de los países históricamente ortodoxos o musulmanes están fuera (salvo Grecia y Chipre). Está por decidir qué ocurre con los países de la Europa ortodoxa. Bulgaria y Rumanía son integrantes plenos desde del 1 de febrero de 2007. El nuevo gobierno ucraniano ha declarado su intención de convertirse también en candidato. Al mismo tiempo, la petición de Turquía para unirse a la unión está causando un debate considerable. El punto fundamental, no siempre reconocido abiertamente, es el carácter musulmán de Turquía (esto es, su pertenencia a otra civilización). La solución a estos enigmas se resolverá en los próximos años. Por una parte viendo qué países ingresan en la Unión Europea. Por otra, dependiendo del rumbo político de la Unión: si evoluciona hacia una unión política más estrecha o deviene una simple zona de libre comercio.
En algunos asuntos, la teoría de Huntington no se ha cumplido aún. Más de una década después, las relaciones entre Japón y Estados Unidos siguen siendo estrechas, con Japón proporcionando apoyo monetario y político a la política exterior estadounidense. La alianza sino-islámica no se ha llevado a cabo tampoco. Sin embargo podemos ver de nuevo la escalada de tensiones entre Rusia y Estados Unidos por el escudo de misiles en Polonia y la República Checa, y en la Guerra de Osetia del Sur de 2008, en la que Rusia apoyó a las repúblicas de Osetia del Sur y Abjasia en contra de la pro-occidental Georgia.

15 años, 85 vidas menos!!!

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El promedio de edad de quienes participan de Lomdim es de aproximadamente 15, 16 años.
Algunos de los chicos que viernes a viernes hacen Lomdim, no habían nacido cuando ocurrió el atentado a la AMIA o si estaban en este mundo, su corta edad nos les permite recordar esas imágenes.
Para los mejanjim, fue algo distinto, en esa época estábamos transitando los primeros años de escolaridad. Sin embargo esas imágenes son imposibles borrarlas.
Recordamos a esos padres que en esos primeros momentos se turnaban para revisar mochilas y asegurarnos tranquilidad cada vez que entrábamos a la escuela hebrea, nos acordamos de los primeros actos multitudinarios o la inmensa marcha que todo Bahía Blanca participo.
Sin embargo el tiempo, pasa, las cosas parecen olvidarse o al menos la velocidad del mundo actual hace que establezcamos a todo una prioridad y AMIA es sinónimo de 18 de Julio y nada más.
Para los chicos se convirtió en normal, que nos miren desde una cámara y nos abran la puerta.
Que al viajar por el país reconozcamos los edificios judíos no por algún Maguen David o una Menora sino por muros o vallas.
Todos tenemos la idea de donde nos encontrábamos o que estábamos haciendo cuando sucedió.
Y aún quienes no habían nacido, ese 18 de Julio de 1994 les cambio la vida a todo el Pueblo Judío Argentino y a todos los argentinos en general.
Ya pasaron 15 años y llevamos todo ese tiempo pidiendo justicia. Se escucharon cientos de discursos, se armaron decenas de actos.
Y hasta se llego al punto que cuando cada lunes los familiares realizan una pequeña ceremonia en la entrada del nuevo edificio de AMIA, quienes trabajan sobre las cenizas y escombros de ex-compañeros no todos salen a ser parte de la manifestación.
Es contradictorio que preparar una Sadná, una actividad sobre la memoria, la justicia, no nos lleve tanto tiempo y a un estado le cueste tanto entender que significan estas cosas.
17 años de Embajada, 15 años de AMIA y tantos discursos escritos, tirados, vueltos a escribir, llega un momento que cada palabra suena mas inútil y da mas vergüenza pronunciarla.
El Talmud dice: “Nunca le prometas algo a un niño que no vas a cumplir porque de esta manera le enseñaras a mentir”.
Seguir prometiendo justicia, esclarecimiento es mentirles en la cara a los pobres familiares, es burlarse de los muertos.
Queremos, aprender y enseñar la verdad. Queremos poder decirles a nuestros talmidim que lo de AMIA fue un atentado contra la Argentina, que por suerte se pudo resolver y juzgar a todos los culpables, sin importar quienes sean ni el poder que tengan.
Que los asesinos terroristas, sus cómplices locales y encubridores políticos están donde deben estar bajo rejas y no nosotros bajo muros.
Lamentablemente hasta el momento jamás asociaremos una actividad de AMIA con justicia, no podremos decirles a los chicos con seguridad que nunca mas volverá a pasar porque las autoridades tomaron cartas en el asunto.
No queremos ver más cada 18 un desfile de políticos decir “se investigara hasta las ultimas consecuencias, los culpables serán hallados y condenados” y luego ver que se apagan las cámaras y las cosas siguen igual o peor.
Sentimos rabia, dolor, y vergüenza por cada mentira que nos hicieron decir, por cada vida insultada, por haber permitido que se olviden miles de historias y recuerdos.
Por eso les pedimos que este año cuando reclamen justicia, cuando aseguren que nunca más volveremos a sufrir un atentado, busquen a cualquier joven, miren a un niño y piensen si realmente no le están mintiendo a la cara.

Ari Guerstein

VIDEO DE JUVENTUD AMIA

AMIA, 15 años de injusticia – Video Juventud

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