‘Mira,” dijo mi amigo. “Si hay un Di-s y El es el Di-s del pueblo judio- omnisciente, todopoderoso y capaz de intervenir en la historia- entonces El se mantuvo a un lado y permitio que el Holocausto sucediera, o El quiso que sucediera. Yo me rehuso a creer en tal Di-s.”
El es apasionado en su negacion, la que repite a menudo, y yo siento su dolor. El quisiera creer, es mi fuerte impresion, pero un inmenso obstaculo permanece en su camino y el no puede ver una forma de superarlo o rodearlo.
Di-s saco a los Hijos de Israel a salvo de Egipto; por que, entonces, El no pudo mostrarles el camino alrededor de los hornos de Hitler?
Si nada sucede sin la intencion de Di-s, el razona, entonces la Shoah debe haber sido parte de esa intencion; los judios creyentes que consideran a Di-s justo y correcto, a fin de comprender las muertes de seis millones de su pueblo, en cierta forma tienen que acusar a las victimas- de lo contrario por que hubiesen ellos sufrido este horrible castigo?
ME PARECE que hay ampliamente, tres foras en las cuales nosotros los judios confrontamos el enigma de Di-s y el Holocausto.
Una forma es la de mi amigo, buscando logica y entendimiento del plan de Di-s, y, en la ausencia de siquiera los comienzos de entendimiento, saliendo enojado, frustrado, amargamente desilusionado y despreciativo de la llamada deidad benevolente que no hizo nada mientras Su pueblo era masacrado.
Estos sentimientos no pueden ser ligeramente descontados, aun por aquellos cuya creencia en Di-s continua firme luego de la inenarrable espiral de la Shoah. Porque es dificilmente facil reconciliar el concepto de un Di-s justo y correcto con el asesinato de un millon y medio de chicos judios- por no hablar de sus padres, abuelos, hermanos, tios, tias y primos.
Por supuesto el Holocausto fue solo el ultimo en una larga cadena de sufrimiento y muerte judia resultante de persecuciones a traves de los siglos y en tantos lugares en que los judios han intentado vivir sus vidas en paz.
Un libro que trajo esta sombria realidad a casa para mi aparecio solo siete años despues del fin de la IIªGuerra Mundial y se llamo El Pie de Orgullo. En el, el clerigo ingles Malcolm V. Hay relata 1,900 años de casi impiadosa demonizacion cristiana de los judios. Es descorazonador leer acerca de esta cuidadosa tendencia del suelo toxico en el cual las semillas del genocidio se desarrollaron.
Donde estaba Di-s durante cualquiera de estas persecuciones? Pregunta mi amigo.
LA SEGUNDA FORMA de tratar con Di-s y la Shoah es forzar una correlacion entre una deidad omnipotente, activa finalmente amorosa y la abominacion de la Solucion Final.
“Muy a menudo,” escribio Rabbi Reuven Hammer en un articulo en mayo del 2000 en este diario, “nosotros escuchamos a ala gente… hacer una conexion causal entre la Shoah y el establecimiento del Estado de Israel.” Ellos dicen que la Shoah “es el precio que tuvimos que pagar por nuestro renacimiento nacional. La consecuencia de esto para la gente religiosa es que la Shoah fue parte del plan de Di-s para llevar a Su pueblo de regreso a su tierra.”
“Es dificil para mi creer,” dijo Hammer, “que el Creador del universo tuvo que recurrir al asesinato de 6,000,000 de personas para traernos a Israel.” Esto, el dice, es bastante mas una difamacion de Di-s como la afirmacion de algunas fuentes ultra-religiosas– “que controlan las mezuzot en escuelas despues de accidentes tragicos” – que Di-s trajo la Shoah a fin de castigar a los judios por falla en vivir una vida religiosa apropiada.”
“Personalmente,” Hammer comento, “Yo mas bien no tendria ningun concepto de Di-s mas que uno que Lo hace tal monstruo.”
ESTE CONCEPTO DE “no concepto” es, yo pienso, la tercera y unica forma para un judio creyente para relacionar la definitoria catastrofe del pueblo judio en nuestro tiempo. Dicho simplemente, sentimos que hay un plan divino, pero al mismo tiempo reconocemos que hay algunas cosas que no podemos comprender. Y continuamos creyendo.
“Soy un judio observante” dijo Yehuda Avner a David Horovitz en una entrevista de amplio alcance en el The Jerusalem Post a principios de este mes con la publicacion de su libro Los Primeros Ministers: Una narrativa intima del liderazgo israeli.
“…Yo creo en Elokei Yisrael (el Di-s de Israel ), pero despues del Holocausto nunca buceo en la teologia… la verdad de nuestra historia es que nuestros enemigos intentan destruirnos en toda generacion, y… cada vez son ellos los que son destruidos.”
RECONOCER que hay cosas que no podemos comprender, sin embargo, no necesariamente implica aceptarlas con ecuanimidad. Y continuar creyendo puede ser una lucha real.
“En una sinagoga de Munich el año pasado,” escribio Rabbi Shlomo Riskin en mayo de 2005, “habia unas 100 personas en el shul; pero solo el cantor y yo estabamos rezando. Todos los demas estaban hablando- no en los tonos de murmullo en los cuales los vecinos generalmente hablan durante un servicio de oracion, sino en voz alta, aun caminando de lugar a lugar mientras hablaban, aparentemente inconcientes de la oracion y la lectura de la Torah que continuaba…
Mi anfitrion explico: ‘Estos judios son todos sobrevivientes del Holocausto o hijos de sobrevivientes. Ellos estan enojados con Di-s, entonces no pueden o no quieren hablar con EL. Ellos no pueden vivir con Di-s despues del Holocausto, pero tampoco pueden vivir sin El. Ellos, sin embargo, hablan unos con otros.”
El joven escritor americano Shalom Auslander, criado en el barrio ultra-ortodoxo de Monsey, New York, dice que a el se le enseño a respetar– pero por sobre todo a temer – “al Hombre de Arriba.” Cuando nosotros obedecemos al Hombre, el dice, “El nos ama”, pero cuando no lo hacemos, “El nos odia. A veces El intenta matarnos.”
En el corto pero afectuoso “The Foreskin’s Lament” (El lamento del Prepucio, veanlo en YouTube), Auslander pinta a un furioso y vengativo Di-s que consigue que otros- persas, egipcios, griegos, nazis- maten a los judios; o nos mata El mismo en formas terrorificas. El esta convencido que le pasaran cosas malas. “Yo conozco a este Di-s”, dice. “Yo se como trabaja.”
En ninguna parte hay algun rastro de una deidad de amor, bondad o piedad.
Pero Auslander termina su Lamento con: “Yo creo en Di-s. Ha sido un problema real para mi.”
Entonces esta la historia- conmovedora aun si es apocrifa- acerca de los judios en un campo de concentracion que decidieron poner a Di-s en juicio debido a que el habia fallado en mantener su promesa al pueblo judio. Ellos argumentaban una y otra vez, y llegaron a una decision: Di-s era culpable.
Entonces un participante dijo, “Ahora es hora de rezar Ma’ariv.”
HE INTENTADO explicar a mi problematizado amigo que la creencia religiosa no aisla al creyente de la lucha y el cuestionamiento y que uno puede estar atormentado por la enormidad y devastacion del Holocausto y no tener respuestas acerca del rol de Di-s en el- y aun continuar creyendo en Di-s. Nosotros podemos incluso estar enojados con El, como Shalom Auslander, y continuar creyendo.
Pero tu no puedes discutir con alguien para que crea. La creencia no depende de la logica o pruebas, mas bien sobre un “salto de fe” que sucede, o no sucede.
Mi amigo respeta mi creencia religiosa, y yo respeto su honestidad y dolorosa no creencia.
Nosotros estamos en el mismo bote,realmente.

The Jerusalem Post

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