Por Alicia y Salvador Benmergui

Arqueólogos del Instituto de Prehistoria e Historia Antigua de la Universidad de Viena (Austria) descubrieron el testimonio más antiguo de presencia judía en territorio austriaco. En un cementerio en Halbturn, en el estado federado de Burgenland, fue hallado un amuleto que data del siglo III en el que se encuentra grabada una oración. Consta de una chapa de oro de 2,2 centímetros de largo. El grabado es una oración judía, que reza: ” Escucha, Israel. El Señor nuestro Dios es Uno”, escrito con letras griegas. Para los investigadores el hallazgo de este elemento es un indicio de que ya en la época del Imperio Romano vivían judíos en Europa Central. Hasta ahora se habían considerado como primeros testimonios de cultura judaica dentro de Austria unas cartas de la Edad Media, que datan del siglo IX.
Los judíos comienzan a asentarse en el mundo antiguo desde el siglo III de nuestra era, aunque su instalación dentro de sectores del territorio griego data del siglo V a.n.e. Los romanos, que habían triunfado sobre los judíos que se habían levantado en una segunda rebelión contra el Imperio Romano, vendieron judíos a gran escala como esclavos por todos sus dominios. Se presume que de esta manera, también como legionarios de las huestes romanas, así como por migraciones voluntarias es que los judíos llegaron a Austria.
Un niño de uno o dos años que presumiblemente tenía colgada del cuello una cápsula de plata, donde estaba guardado el amuleto, estaba enterrado en una de las 300 tumbas en un cementerio romano que data de los siglos II al IV y que se hallaba situado próximo a una villa campesina, que era un productor agrícola que proveía de alimentos a las ciudades romanas de los alrededores.(Carnuntum, Györ, Sopron).
El cementerio, descubierto en 1986 en la región de Seewinkel, a una distancia de unos 20 km de Carnuntum, fue excavado completamente entre 1988 y 2002 por un equipo de arqueólogos. Se encontraron en total mas de 10.000 objetos, los hallazgos más notables fueron pedazos de vidrio, trozos de cerámica y metales. El amuleto de oro, cuya inscripción era incomprensible al principio, fue descifrado solo en 2006 por Nives Doneus del Institute for Prehistory and Early History of the University of Vienna.
El griego era un idioma común en las inscripciones de los amuletos, también eran muy conocidos aquellos que se hacían en latín o en hebreo. En este caso el escriba estaba muy familiarizado con el griego. Sin embargo, esta inscripción es griega solo en su apariencia, porque no es otra cosa que una traducción del más importante y antiguo rezo judío que se halla en la Biblia(Deuteronomio, 6:4): “Shemá Israel! Adonai Eloinu, Adonai Ejad”.
Se han hallado otros amuletos no judíos en Carnuntum. Uno de oro y tres de plata, con textos mágicos, fueron hallados en un sarcófago de piedra, enterrado en el lado este del campo de la legión romana, incluyendo una súplica a Artemisa para su protección contra el demonio de la migraña, Antaura. También se han hallado amuletos en Vindobona y la parte húngara de Pannonia.
Lo que es diferente acerca del amuleto de oro de Halbturn es su inscripción judía, porque no es una fórmula mágica ni un conjuro, es una declaración monoteísta que constituye el fundamento del judaísmo como religión.

fuente: Milim 47

Anuncios