El líder del grupo terrorista Hizboláh, Hassan Nasrallah pidió al Gobierno libanés que solicite ayuda a Teherán para que le suministre armas y se comprometió a que su organización trabajará para conseguir ese apoyo.
“Si se pide de manera oficial este tipo de ayuda que queremos, creo que Irán, que ha ayudado al Líbano durante 28 años, no escatimará en presentar la ayuda que necesita el Ejército libanés”, dijo Nasrallah en una videoconferencia televisada.
El pasado día 9, el presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, Howard Berman, anunció la suspensión de 100 millones de dólares en asistencia militar para el Líbano el 2 de agosto por la influencia de Hizboláh en las Fuerzas Armadas del país.
Berman subrayó que ese incidente provocado por el Líbano en la frontera con Israel un día después, reforzaba la necesidad de que Estados Unidos efectuara una profunda revisión de su relación con el Ejército libanés y advirtió de que, mientras no hubiera más detalles sobre la presunta influencia de Hizboláh, no permitiría que su país continuara enviando armas al Líbano.
“Lo que sucedió en Adeise reveló que Estados Unidos y las armas que da al Ejército libanés no son para combatir a Israel, sino para cálculos internos que denominan lucha contra el terrorismo”, explicó.
También, hizo un llamado a los países árabes para que den su respaldo al Líbano.
“Ustedes (los árabes) tienen cohetes, tanques, misiles, esta idea no afectará al presupuesto nacional, estamos en una zona tensa, que el Ejército diga qué armas necesita”, propuso el líder terrorista.
Además, Nasrallah se refirió a la crisis eléctrica en el Líbano, proponiendo una solución: “El costo de la construcción del reactor de Bushehr fue menor que la inversión del Líbano en la red eléctrica. Pido al gobierno que construya un reactor nuclear para generar electricidad, y también podremos vender energía a Siria, Chipre y otros países de la región”, dijo.

Fuente: EFE y Aurora Digital

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