Por Seth J. Frantzman

Hay mucha charla estos días, como la ha habido desde el comienzo del Sionismo, acerca del futuro de Israel, el pueblo, el estado y la tierra. Inevitablemente da vueltas sobre dos cuestiones centrales: Que tipo de judío eres y que cultura judía se supone que el Estado de Israel debe llevar a cabo? Las respuestas son mas diversas que la pregunta.
Algunos dirán que son Josefo, el patriota políglota biógrafo de las dificultades de su pueblo. Algunos desearan ser los fanáticos y algunos los mártires, otros los profetas. Inevitablemente la brecha entre quien crees que eres y lo que el “estado” se ha convertido es siempre grande; nunca va a obtener su potencial.
Por alguna razón recientemente la cuestión del futuro de Israel ha sido vista en términos griegos. Es Israel Atenas o Esparta? Gadi Taub en Yediot Aharonot afirmo en 2009 que el amor de los colonos por la tierra “convirtió al Judaísmo de los colonos en una Esparta armada que reemplazo el espiritu con el materialismo y al legado moral de los profetas de Israel por la espada de Joshua bin Nun.”
El influyente columnista Eitan Haber, también en Yediot, afirmo en un articulo en enero que construyendo muros alrededor de Israel “estamos viendo el establecimiento de la nueva Esparta del día moderno aquí; pero nosotros quisieramos mucho mas ser como Atenas.”
Leonard Fein en el Forward contrarresto que aunque Israel tiene muchos atributos espartanos, es tambien ateniense, en algo de su cultura y en su industria de alta tecnología. Su ejemplo de la ateniensitud fue, raramente, el hecho que algunas obras griegas han sido traducidas al Hebreo – “Estos son logros tan puramente atenienses como pueden ser.”
Realmente? De todas las cosas dichas acerca de los atenienses, no queda en claro que ellos fueron grandes traductores, quizás el los esta confundiendo con los monjes europeos medievales.
El filosofo francés Bernard-Henri Levi se unió a la tropa en julio cuando el destaco, “Están Atenas y Esparta. Atenas por la paz y Esparta para tiempos de guerra. Israel ha estado en guerra por 60 años. pero aun no es Esparta; es Atenas. Esto es grande, esto es maravilloso.”
Una website musulmana llamada Albalagh.net incluye un articulo titulado “Israel y Esparta,” afirmando que ambas pensaron invadir y esclavizar a sus vecinos: “Como los israelíes y espartanos constantemente temían una revuelta por parte de sus pueblos oprimidos, ambas sociedades eran militaristas y tenían ejercitos ciudadanos.”
QUIZÁS ES valioso dar un paso hacia atrás y recordarnos quienes eran los atenienses y espartanos. La Esparta clásica fue fundada en algún momento alrededor del año 800 AC y surgió a la fama en el año 480 AC cuando 300 de sus legendarios soldados murieron en una batalla contra el ejercito persa 1000 veces mas grande. Como una oligarquía gobernada por reyes y unos pocos ancianos, Esparta se volvió una potencia terrestre, descansando sobre una pequeña elite ciudadana de guerreros entrenados a quienes se les prohibía trabajar. Las mujeres disfrutaban un alto nivel de semi-igualdad, poseyendo muchas de las propiedades. Los espartanos no construyeron grandes monumentos y no tenían ninguna riqueza real. Ellos derrotaron a Atenas en la famosa Guerra del Peloponeso y posteriormente declinaron, en gran medida debido a bajas tasas de nacimientos, hasta que la ciudad se volvió una simple atracción turística para los romanos.
Atenas por contraste fue la ciudad de la semidemocracia desde el siglo VI (AC). Una gran potencia marítima, los atenienses rechazaban a sus mujeres, que tenían pocos derechos, y eran propensos a todo tipo de luchas y disenso interno.
Ellos eran grandes constructores y filósofos. Pero ellos descansaban sobre el dinero para equipar sus ejercitos y construir sus flotas, cuando su tesoro estuvo vació, su imperio declino y la ciudad cayo ante los extranjeros.
Cada chico criado en Occidente era educado, hasta hace poco, para admirar a estas ciudades estado, una una gran sociedad militar de auto-sacrificio, la otra un progenitor de cultura y democracia. A Israel también, por lo tanto, se le ha pedido parecerse a una u otra. Y nosotros supuestamente vemos aspectos de ambas aquí. La interminable histriónica de la izquierda marginal, sus boicots culturales, sus torcidas comparaciones de los trabajadores ilegales escondiendo a los hijos con esconder a los hijos durante el Holocausto, o de la flotilla de odio turca con el Exodus.
Quien puede olvidar todas las recientes felicitaciones del fingido valor de Ilana Hammerman, quien afirma que ella esta rompiendo algunos tabues comiendo comida arabe en Hebron o llevando a chicas palestinas a la playa en Tel Aviv? Los profesores que se alinean para condenar a organizaciones estudiantiles como Im Tirtzu por amenazar supuestamente la democracia lo hacen asi en el nombre de preservar a la Israel ateniense.
Y que hay de la Israel espartana? Son los colonos en sus caravanas no brillando de oro sino caminando la tierra? O son los kibutzim que aun sostienen los mitos de antes, que ellos estan produciendo productos agricolas y yendo a las mejores unidades del ejercito, cuando de hecho menos y menos de ellos van al ejercito y mas y mas de aquellos productos agricolas existen solo debido a subsidios estatales? Seguramente la demografia del kibutz no sea tan diferente de la de Esparta.
La verdad es que Israel no es y tampoco debe aspirar a los fracasos que recayeron sobre estas ciudades-estado griegas. Quien quiere la lucha interna de Atenas, la auto-duda, la traicion de Alcibiades (su mas grande general), y la rara admiracion que tantos atenienses tenian, acobardados detras de sus Largas Murallas (construidas para conectar su ciudad con el mar), por los espartanos? Y quien quiere la forma espartana de vida, el rechazo al trabajo, el interminable complejo de Adonis, la baja tasa de nacimientos y confianza sobre una clase de semi-esclavos para sostener la sociedad? Israel pudo aspirar a mucho mas que la actual Atenas europea, y a mas que el simplista y finalmente fatal espartanismo. Pero incluso aspirando a mas nosotros podriamos hacer bien en aprender de sus errores pasados.
Fue Atenas la que construyo muros alrededor de si misma, y cuando su ejercito fracaso, sus muros no pudieron salvarla de los golpes de estado internos que siguieron.
Fue Esparta la que invirtio demasiado en su ejercito solo para tenerlo humillado en Sfacteria en el año 425 AC por parte de los atenienses que eran apenas educados en la guerra. Ecos de los recientes problemas enfrentados por Israel en Libano o a bordo de la flotilla turca? Mucho puede ser aprendido en esta historia y se puede aspirar menos a ella.

El autor es un investigador de Doctorado en la Universidad Hebrea y becario en el Instituto Jerusalem para Estudios de Mercado.
Fuente: The Jerusalem Post

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