By SHMULEY BOTEACH

Carl Paladino, el candidato republicano a gobernador de Nueva York, provocó controversia esta semana al declarar en un discurso en una sinagoga ortodoxa que los niños no debe tener “lavado el cerebro” para considerar la homosexualidad aceptable. Más tarde se disculpó, diciendo que apoya los derechos gay, pero se opone al matrimonio gay. El rabino que acogió el discurso del Sr. Paladino luego se retractó de su apoyo al candidato.
Algunas personas de la fe insisten en que la homosexualidad es pecado grave porque la Biblia lo llama una “abominación”. Pero esa palabra aparece aproximadamente 122 veces en la Biblia. Comer alimentos no kosher es una “abominación” (Deuteronomio 14:3). Una mujer que regresa con su primer marido después de casarse en el ínterin es una “abominación” (Deuteronomio 24:4). Llevar un sacrificio manchado al altar de Dios es una abominación (Deuteronomio 17:1). Proverbios va tan lejos como para etiquetar la envidia, la mentira y el chisme “una abominación a [al Señor]” (3:32, 16:22).
Como rabino ortodoxo, no niego la prohibición bíblica sobre las relaciones entre hombres del mismo sexo. Yo simplemente la coloco en su contexto. Hay 613 mandamientos en la Torá. Uno de ellos es que se abstengan de tener relaciones sexuales homosexuales. Otro es que los hombres y mujeres contraigan matrimonio y tengan hijos. Así que cuando las parejas homosexuales judías me dicen que nunca han sido atraídos por miembros del sexo opuesto y están desesperadamente solos, les digo, “Ustedes tienen 611 mandamientos que quedan. Esto los mantendra ocupados. Ahora, vayan a crear un hogar kosher. Apaguen el televisor en su día de descanso y compartan las comidas con muchos invitados. Oren a Dios tres veces al día porque ustedes son sus amados hijos. Él los quiere y los busca.”
Una vez le pregunté a Pat Robertson, “Por qué no puede simplemente anunciar a todos los hombres y mujeres homosexuales, ‘Ven a la Iglesia. Cualquiera sea la relación en que te encuentras, Dios quiere que ores. Quiere que des caridad. Él quiere que lleves una vida santa.” Él contestó en el sentido que la homosexualidad es demasiado importante para ser pasada por alto, ya que es la mayor amenaza para el matrimonio y la familia. Otros líderes evangélicos me han dicho lo mismo.
Pero con uno de cada dos matrimonios heterosexuales fracasando, gran parte de Internet dedicada a degradar a las mujeres a través de la pornografía, y una cultura que es materialmente insaciable aunque muy contenida espiritualmente, podemos nosotros las personas heterosexuales decir realmente que los gays están arruinando nuestras familias? Hemos hecho un trabajo muy bueno con nosotros mismos, muchas gracias.
La excesiva preocupación acerca de la homosexualidad que se encuentra entre muchos de mis hermanos y hermanas religiosos- en muchos países musulmanes ser gay es básicamente una sentencia de muerte-radica en un malentendido fundamental del pecado. Los
Diez Mandamientos fueron dados en dos tablas para connotar dos tipos diferentes de transgresión: religiosa y moral. La primera tableta discutio transgresiones religiosas entre Dios y el hombre, tales como la prohibición de idolatría, blasfemia y profanación del Shabat. La segunda tabla contiene los pecados morales entre el hombre y sus semejantes, como el adulterio, el robo y asesinato.
La homosexualidad es un pecado religioso, no un pecado moral. Un pecado moral implica daño a un inocente. Quién se perjudica cuando dos solteros, adultos consienten en una relación? La homosexualidad es similar a la prohibición de encender fuego en el día de reposo o de comer pan durante la Pascua, no hay nada inmoral en ello, pero viola la voluntad divina.
Yo estoy a favor de las uniones entre homosexuales mas que matrimonio porque estoy en contra de redefinir el matrimonio. Pero el matrimonio gay no representa el fin de la civilización occidental. El verdadero asesino es el tsunami de divorcios y la incalculabre ruptura para los niños que llegan a ser yo-yos yendo de casa en casa los fines de semana.
Tengo un sinnúmero de amigos gays cuyo mayor temor, como el de tantos heterosexuales, es terminar solos. Debemos solo lanzar el libro a esta gente? La Biblia dice: “No es bueno que el hombre esté solo”. Todo lo que pido a mis hermanos religiosos es lo siguiente: A pesar que ustedes se opongan a las relaciones homosexuales debido a sus creencias, por favor, sean torturados por su oposición. Entender que cuando nuestras más profundas creencias entran en conflicto con nuestra humanidad básica, debemos sentir la tragedia de los conflictos, no encontrar chivos expiatorios a quienes culpar de los males de los Estados Unidos.

El rabino Boteach es fundador de Este Mundo: La Red de Valores, una organización nacional que promueve los valores universales judíos para curar los Estados Unidos. Su último libro es “Renovación: Una Guía Para Una Vida Llena de Valores” (Basic Books, 2010).
Fuente: The Wall Street Journal

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