El movimiento nacionalista Al Fatah exhortó a su rival islamista Hamás a la reconciliación palestina para evitar otra ofensiva de Israel en Gaza como la que entre 2008 y 2009 acabó con la muerte de al menos 700 combatientes del grupo terrorista islámico, y una cantidad algo menor de víctimas inocentes.
“La reconciliación se hace más urgente e importante, especialmente por las amenazas israelíes de lanzar una nueva guerra en la franja”, dijo el negociador jefe palestino y miembro del Comité Central de Al Fatah, Saeb Erekat.
El veterano diplomático hizo las declaraciones en el segundo aniversario de la ofensiva “Plomo Fundido”, que Israel desencadenó un día como hoy en 2008 en respuesta al intenso lanzamiento de cohetes y proyectiles de mortero por los grupos terroristas islamistas de la franja, que niegan el derecho a la existencia del Estado judío.
La masiva operación militar israelí dejó un balance de más de 1.400 palestinos muertos, más de la mitad de ellos fueron confirmados como combatientes de los distintos grupos armados palestinos, y una masiva destrucción de la que Gaza aún no se ha recuperado.
Trece israelíes murieron durante esa guerra, la mayoría de ellos soldados.
Controlada por Hamás desde 2007, cuando ese movimiento se rebeló contra la autoridad del presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás, la franja de Gaza ha visto en los últimos meses un levantamiento casi total del bloqueo comercial, tanto desde Israel como desde Egipto.
En los últimos diez días los lanzamientos de cohetes contra las poblaciones judías por parte de los islamistas y las represalias aéreas israelíes se han incrementado, hasta derivar en una escalada de la violencia y de las amenazas mutuas que hacen temer una nueva guerra.
“Espero que no haya necesidad de otra operación Plomo Fundido pero si la situación continúa (..) si siguen lanzando cohetes contra Israel (..) entonces tendremos que responder y lo haremos con toda nuestra fuerza”, advirtió el viceprimer ministro, Silván Shalom.
Un día antes, en rueda de prensa en Gaza, el portavoz del grupo armado de Hamás, Abu Obeid, advirtió a Israel de “estar jugando con fuego” y de que sus “hombres lucharán ferozmente si estalla una nueva guerra”.
Además de atacar los túneles y a células terroristas, por primera vez en dos años el Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) también bombardeó la semana pasada instalaciones de Hamás.
En total siete islamistas murieron y unos veinte resultaron heridos desde el pasado sábado 18 de diciembre.
Los dos movimientos mayoritarios palestinos han negociado en varias ocasiones para tratar de resolver sus diferencias y aunque no han conseguido llegar a un acuerdo. EFE y Aurora
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