El presidente de Chile, Sebastián Piñera, puso fin a su visita a Israel y al territorio de la Autoridad Palestina en Cisjordania con un llamamiento a aprovechar el “momento crucial” que se presenta para que ambas partes firmen la paz.

Éste ha sido el mensaje central de Piñera en el último de los cuatro días que han supuesto la primera visita de un presidente chileno a Israel y Cisjordania, antes de partir hacia Ammán para entrevistarse con el rey jordano Adbala II.

El presidente chileno exhortó al primer ministro, Biniamín Netanyahu, a “no perder la oportunidad de hacer la paz” con los palestinos, tras la reunión que mantuvieron ambos en Jerusalén.

“Los palestinos tienen derecho a un Estado libre y democrático”, dijo el presidente, cuyo país reconoció el pasado mes de enero un Estado palestino “libre, independiente y soberano”.

Piñera volvió a justificar dicha decisión: “Chile ha reconocido a Palestina porque al igual que siempre hemos pensado que Israel tiene el derecho a vivir en un país con fronteras permanentes, reconocidas por la comunidad internacional con el objeto de poder desarrollarse, los palestinos también tienen derecho a un país libre y democrático”.

“La mejor manera de alcanzar la paz es a través de las conversaciones directas. Queremos que el acuerdo de paz sea fijado en piedra y no en arena”, agregó.

Por su parte, Netanyahu manifestó que “la paz no debe ser forzada desde el exterior, sino alcanzada a través de negociaciones directas cara a cara. Estamos preparados y esperamos que (los palestinos) respondan a tiempo”.

Piñera reiteró ante su homólogo, Shimón Peres, la necesidad de aprovechar que las estancadas conversaciones entre israelíes y palestinos “están llegando a un momento crucial” para alcanzar la paz, que consideró “absolutamente necesaria” para “poder avanzar sobre bases sólidas”.

“Espero que los líderes de ambas naciones tengan la sabiduría y el coraje de no dejar pasar esta oportunidad de conquistar la paz en el Medio

Oriente”, sentenció.

En línea con anteriores declaraciones durante su viaje, el presidente de Chile recordó que su país “siempre ha reconocido el derecho” tanto del pueblo judío como del pueblo palestino “a tener un Estado libre, seguro y democrático”.

Piñera definió a Peres como un “guerrero por la libertad, la paz y el progreso” durante “toda su vida”, motivo por el que recibió en 1994 el Premio Nobel de la Paz, junto con Yaser Arafat e Itzjak Rabin, con motivo de la firma de los Acuerdos de Oslo un año antes.

Por su parte, el ministro chileno de Relaciones Exteriores, Alfredo Moreno, se entrevistó con su homólogo, Avigdor Lieberman, con quien firmó una serie de acuerdos en la sede de la Cancillería.

Igualmente, una delegación de parlamentarios chilenos se reunió en la sede del Parlamento (Kneset) con legisladores locales.

El jefe del Estado chileno tenía previsto desplazarse junto con su esposa, Cecilia Morel, a la tumba de Theodor Herzl, padre del sionismo, para depositar una ofrenda floral, acompañado por el director de la Organización Sionista Mundial, Avraham Duvdevani.

Según Michael Jankelowitz, portavoz de la Organización Sionista Mundial, el acto fue anulado para evitar que el retraso en la conferencia de prensa con Netanyahu supusiera que llegase tarde a su siguiente etapa, la visita al Yad Vashem, el museo del Holocausto de Jerusalén, donde rindió homenaje a los seis millones de judíos asesinados por el régimen nazi.

Piñera se entrevistó también con la jefa de la oposición israelí y anterior ministra de Exteriores, Tzipi Livni, antes de volar con destino a Jordania.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, comienzó, su primera visita de Estado a España, con la que culminará una gira que le ha llevado a Italia, Israel, los territorios palestinos y Jordania.

El gobernante chileno será recibido en Madrid por los Reyes de España, Juan Carlos y Sofía, y por el jefe del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero. EFE

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