Una bomba colocada en un bolso explotó en una parada de autobús cerca del Centro Internacional de Convenciones (Binianei Haumá) frente a la estación central de ómnibus de Jerusalén.
El atentado terrorista podría haber sido mucho peor. La alerta de un ciudadano redujo posiblemente el número de heridos, dijo el intendente de Jerusalén Nir Barkat.
Según el intendente de la ciudad, uno de los heridos llamó a la policía al observar un objeto sospechoso junto a la parada de autobuses, pero mientras hablaba, el artefacto explotó asesinando a una mujer .
“Él vio un bolso sospechoso, le dijo a los jóvenes que se alejen y telefoneó a la policía”, afirmó Barkat al llegar al hospital Hadassa Ein Kerem.
Una poderosa bomba explotó junto a una concurrida parada de autobuses frente al Centro Internacional de Convenciones (conocido como Binianei HaUmá), enfrente de la estación central de ómnibus. Una mujer de 59 años fue asesinada y al menos 30 personas resultaron heridas, tres de ellas gravemente.
Todos los heridos fueron trasladados al hospital Hadassa Ein Kerem.
La explosión que se escuchó en toda Jerusalén rompió los vidrios del autobús 74, que recorre el trayecto desde Guivat Shaúl hasta Har Homá. El artefacto explosivo estaba aparentemente escondido en un bolso cerca de un teléfono público.
Las ambulancias del servicio Maguen David Adom, y las fuerzas de seguridad llegaron inmediatamente a la escena.
La última vez que se produjo un atentado terrorista en un autobús en Jerusalén fue en 2004

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