El canciller argentino, Héctor Timerman, rehusó en Jerusalén desmentir el supuesto acuerdo de su país con Irán para suspender la investigación de los dos ataques terroristas contra la Embajada de Israel y el centro comunitario AMIA en Buenos Aires. en los años noventa.
En una rueda de prensa en el Ministerio de Exteriores de Israel tras reunirse con su homólogo Avigdor Lieberman, Timerman rechazó en dos ocasiones confirmar o negar la veracidad de una información según la cual su Gobierno podría detener la investigación de los atentados contra la Embajada de Israel y la AMIA en 1992 y 1994, respectivamente, en los que murieron más de cien personas.
La información, publicada la pasada semana por el semanario bonaerense “Perfil”, está basada en un documento secreto iraní redactado tras el encuentro que Timerman mantuvo el pasado enero en la ciudad de Alepo con el presidente sirio Bashar al-Assad y su entonces homólogo Walid al Mualem.
El canciller ignoró la primera pregunta al respecto porque el periodista no había leído el texto en el que se basa la sospecha.
“Debería (leerlo). Es difícil responder a una pregunta si usted no lo ha hecho. La próxima vez que me vea, si se lo ha leído, responderé a la pregunta”, le reprendió Timerman.
Preguntado por otro periodista, que sí había leído el artículo, sobre la existencia o no del presunto acuerdo con Irán, el canciller indicó que “no es una pregunta sencilla”.
Timerman relató a continuación que a su padre, el conocido periodista Jacobo Timerman, le preguntaban cuando era torturado durante la dictadura de Jorge Videla cuando iba a invadir Israel la Patagonia.
El canciller, judío, recurrió también a la Torá (el Pentateuco) para argumentar que “la persona que acusa tiene que traer la prueba” y no “la víctima” quien “debe probar su inocencia”.
“Rechazo responder a las mismas preguntas que hicieron a mi padre”, sentenció antes
de cuestionar la lógica de la información.
El ministro dijo que no tiene sentido que la inteligencia iraní elabore un informe sobre un presunto acuerdo que se supone que Damasco debería transmitir directamente a su aliado en Teherán.
Por otra parte insistió en que Argentina no participa en el boicot comercial a Teherán y por tanto no precisa pacto secreto alguno para incrementar las relaciones comerciales bilaterales.
Timerman había subrayado antes el “fuerte compromiso”, tanto del anterior como del actual ejecutivo de su país, con las víctimas de ambos atentados.
“Hemos hecho y vamos a seguir haciendo todo lo posible para encontrar a los responsables de estos actos y llevarlos ante la Justicia. Somos el único país del mundo que ha traído pruebas contra varios miembros del Gobierno iraní”, señaló.
“No hablamos sobre terrorismo internacional, actuamos en su contra (…) No buscamos venganza, buscamos justicia”, agregó.
Antes de la ronda de preguntas, su homólogo Lieberman había dado por zanjado la polémica al asegurar que en el encuentro se habían “clarificado todos los malentendidos” sobre las informaciones periodísticas.
Ambos ministros firmaron un acuerdo sobre telecomunicaciones e información y seguridad de redes y un memorándum de intención para promover la cooperación en materia de promoción de inversiones.
El encuentro tuvo lugar después de que Timerman se reuniese con el primer ministro, Biniamín Netanyahu, y visitase el Yad Vashem, el Museo del Holocausto, en el primer día de su visita a Israel de 48 horas de duración, en la que también se entrevistará con la jefa de la oposición, Tzipi Livni.
Mañana encabezará una misión comercial multisectorial, integrada por 26 empresarios argentinos de distintos sectores de la producción, que participarán en rondas de negocios con sus colegas locales.
Timerman, que no visitará a la Autoridad Palestina (AP), viaja acompañado por funcionarios de su cartera, empresarios y familiares de las víctimas del atentado contra la mutualista judía AMIA. EFE
Anuncios