El Malé Rajamim
Dios, lleno de compasión, que moras en lo alto, concede auténtico descanso sobre las alas de la Shejiná (Divina Presencia), en las excelsas esferas de lo santo y puro que brillan como el resplandor del firmamento, a las almas de los seis millones de judíos, víctimas de la Shoá en Europa, que fueron asesinados, sacrificados, quemados, y que murieron por la santificación de Hashem (Kidush Hashem) a manos de los asesinos alemanes y colaboradores de otras naciones. Toda la congregación ora por la elevación de sus almas. Por ello, que el Todo misericordioso los cobije con Sus alas por siempre, y ligue sus almas en el vínculo de la vida. Adonái es su patrimonio; que descansen en paz y reposo en el Gan Eden, y digamos: Amén.
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