La una de la mañana marcaba el reloj en Abottabad. Sohaib Athar no podía conciliar el sueño y, mientras navegaba por la web. De repente un potente ruido proveniente desde afuera de su casa lo sobreexaltó. Y entonces, este especialista en informática hizo lo que cualquier buen twittero haría ante un hecho sorprendente: ingresó a su cuenta (@reallyvirtual) y escribió un tweet que, seguramente, nunca olvidará: “Un helicóptero sobrevuela Abottabad a la una de la mañana. Es extraño”. “Vete, helicóptero, antes de que saque mi matamoscas gigante”. Hasta ese momento, este paquistaní, cuya historia relata el diario El País de España, no sabía que era vecino de Osama Bin Laden, el hombre más buscado del mundo. Y que sería testigo del operativo en el que Estados Unidos, finalmente, lo acorraló y mató.
Curioso, Athar indagó y consiguió el testimonio de un taxista, que le contó que “el Ejército ha cerrado el área y están inspeccionando casa por casa”. Ahí, supo que algo importante estaba ocurriendo. Claro que, hasta que no escuchó de boca de Barack Obama que un operativo militar estadounidense había terminado con Bin Laden a pocas cuadras de su casa no se imaginó que fuera de tamaña magnitud. “Osama Bin Laden muerto en Abottabad, Pakistán. Cómo está el barrio”, twitteó minutos después, todavía sorprendido. Y enseguida sus seguidores se multiplicaron.
Al igual que a Athar, el operativo conmocionó al mundo. Es que EE.UU. se manejó con extrema cautela para evitar filtraciones. Tal es así que incluso Pakistán no estaba al tanto de que era Bin Laden el hombre al que iban a buscar. Según afirma The New York Times, en agosto pasado, las fuerzas estadounidenses tuvieron el primer indicio de la ubicación de Bin Laden, información a la que accedieron a cuando hallaron a un mensajero personal del líder terrorista. Y, finalmente, en febrero de este año, luego de profundas investigaciones, agentes de la CIA determinaron que esa lujosa residencia, con paredes de más de tres metros de altura, con accesos restringidos, sin ventanas y escasas vías de comunicación (no tenía línea telefónica ni conexión a Internet) era el lugar elegido por Bin Laden para esconderse.
A Obama lo pusieron al tanto en marzo y a partir del visto bueno del presidente comenzó a trazarse el plan para atraparlo. Luego de varias reuniones, este viernes, el grupo comando recibió la orden de atacar.
El operativo duró cerca de 40 minutos. Tras llegar en helicóptero a la residencia, las fuerzas estadounidenses se enfrentaron a tiros con guardias de Bin Laden. Finalmente, el líder terrorista recibió un tiro en la cabeza y murió. Además, otras cuatro personas fallecieron, entras ellas uno de sus hijos, y una mujer que fue utilizada como escudo humano por un hombre.

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