El Consejo Nacional de Planificación y Construcción de Israel ha aprobado la edificación de cinco plantas desalinizadoras, que se sumarán a las tres ya existentes, para afrontar las necesidades de agua potable del país en las próximas décadas.

Las plantas ampliarán la capacidad de Israel de potabilizar agua marina hasta los 1.750 millones de metros cúbicos al año, cantidad que calcula necesitará en el año 2050.
Para esa fecha, los expertos calculan que la población del país casi se duplicará, pasando de los actuales siete millones de habitantes a doce.
Las nuevas plantas también tendrán como objeto suministrar agua a la población de los territorios de Judea y
Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania), y para la franja de Gaza.
Las tres plantas desalinizadoras con que cuenta Israel en la actualidad producen 300 millones de metros cúbicos al año, cantidad insuficiente si continúa el ritmo de crecimiento de la población.
El grupo defensor del medioambiente “Friends of the Earth-Middle East” (Amigos de la Tierra-Oriente Medio), ha criticado la decisión, al considerar que va a promover el consumo de agua y dar el control de la economía del agua a empresas privadas.
La ONG también advierte de que el coste del agua potable aumentará en los próximos años para financiar la construcción de las plantas desalinizadoras y la red de tuberías que necesitan.
EFE y Aurora
Anuncios