Cientos de jordanos se han manifestado en varias ciudades del país para exigir la dimisión del primer ministro Maruf Bajit, al que acusan de haber fracasado en la lucha contra la corrupción y en la introducción de reformas políticas.

En Tafile, Karak y Ammán, entre otras localidades, los manifestantes pidieron también la disolución de la cámara baja del Parlamento y la abrogación del tratado de paz con Israel firmado en 1994, firmado por el asesinado primer ministro Itzjak Rabin y el extinto rey Husein de Jordania.

La mayor de las protestas tuvo lugar en Tafile, 180 kilómetros al sur de la capital, donde por cuarto viernes consecutivo los manifestantes han pedido la caída del gobierno.

Varios testigos informaron de que los participantes en la protesta portaba pancartas con lemas contra el ejecutivo como “el pueblo quiere acabar con el gobierno por su desinterés en llevar a cabo las reformas necesarias”.

En Ammán los manifestantes se concentraron frente al Tribunal de Seguridad del Estado, en el barrio de Marka, para pedir la supresión de este tribunal militar.

Los participantes, que pertenecían mayoritariamente al brazo político de los Hermanos Musulmanes, el Frente de Acción Islámica, aseguraron que dicho tribunal restringe las libertades de la ciudadanía.

También pidieron la liberación del soldado jordano Ahmed Dakamseh, condenado a cadena perpetua, por haber asesinado a siete niñas escolares israelíes en el valle del Jordán en 1997.

El ministro de Justicia de Jordania, Hussein Mujalli, el pasado mes de febrero describió Dakamseh como un “héroe”, expresiones que provocaron repulsión en Israel.

“Apoyo a los manifestantes que exigen la libertad de Ahmad Dakamseh. El es un héroe. No merece estar en prisión”, dijo Mujalli, quien fuera nominado ministro a principios de febrero, luego de tomar parte en una sentada organizada por los sindicatos.

“Si un judío mata árabes, su país le construye estatuas, en vez de prisión”, dijo falazmente Mujalli, ex presidente de la Asociación de Abogados, y quien fuera abogado de Dakamseh.

“Es aún mi caso y yo lo defiendo. Es una prioridad principal para mí”, señaló.

“Dakamseh precisa un perdón especial. Solamente el rey puede emitir un perdón especial”, afirmó en ese momento el ministro de Justicia jordano, provocando la furiosa condena de Israel. EFE y Aurora

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