Roberto Martino, dirigente del Frente de Acción Revolucionaria, podría regresar a la cárcel si prospera un recurso presentado en su contra por su participación en los hechos de violencia del 17 de mayo de 2009, durante un acto por la conmemoración del 61º aniversario de la creación del Estado de Israel, realizado en la ciudad de Buenos Aires.

Al menos así lo expresó el abogado querellante Alejandro Broitman, quien en declaraciones a la Agencia Judía de Noticias (AJN) transmitió su indignación por la decisión del Tribunal Oral Federal 1 de La Plata de otorgarle la excarcelación.
“Sobre los muertos en Siria o sobre los derechos humanos en Irán, Martino no dijo nada. Está claro que es contra de Israel y después dicen que no son antisemitas. Y esto también corre para Luis D’Elía”, dijo Broitman.
El abogado que resultó agredido en el brutal ataque y se presentó como querellante en la causa consideró que el tribunal de La Plata “no estaba al tanto de todas las medidas que fueron solicitado la Cámara de Casación Federal”.
Fundamentalmente, según explicó Broitman, está pendiente un reclamo por la no aplicación del artículo 213 bis, formar parte de una agrupación que tiene por objeto principal o accesorio imponer sus ideas por la fuerza o el temor, y de la ley antidiscriminatoria.
Más allá de lo que resuelva la Justicia, Broitman consideró que Martino “ya sintió cual es el castigo por agredir a la comunidad judía el 17 de mayo”. “Mínimamente aprendió y vamos a ver si es posible que vuelva a la cárcel aunque sabemos que tenemos un mínimo de posibilidades”, agregó.
Martino fue detenido el 4 de mayo del año pasado y durante este año estuvo alojado en el penal de Marcos Paz acusado de “tenencia ilegitima de arma y documentación falsa”, entre otros delitos.
Durante el período en que estuvo detenido, el dirigente realizó una huelga de hambre por su liberación y su reclamo fue apoyado por referentes políticos, culturales e intelectuales.
A Martino se le imputa formar parte de la conducción de una agrupación organizada, sistemática y permanente, que junto a otras 20 personas, se presentó en la esquina de las calles Perú y Avenida de Mayo de la ciudad de Buenos Aires, lugar donde se llevaba a cabo el acto.
En ese momento, la agrupación irrumpió en forma violenta, al grito de entre otras cosas de “Israel asesino”, “judíos sionistas mueran”, “viva Palestina”, “judíos asesinos, fuera judíos, viva Palestina” y “viva Palestina, mueran judíos sionistas”, y comenzaron a golpear con puño, patadas, “nunchaku”, palos de madera, pancartas, fierros y caños contra las personas que participan de los festejos.
Asimismo la agrupación arrojaba a su paso panfletos, que rezaban entre otras cosas “¡Hay que parar a Frankestein! El mundo está en peligro”, “Sionismo no es judaísmo, es racismo, por el triunfo de la resistencia palestina fuera Israel de Palestina”, “Frente de acción revolucionaria FAR”, “www.far-arg.info”, y en su margen superior derecho del reverso una cruz esvástica.
Broitman apuntó que resulta “muy sospechoso” que todos los imputados por este hecho fueron procesados con el agravante de violar la Ley Antidiscriminación, salvo Martino que fue procesado por la tenencia de armas.
GB
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