El largo Nº2 del grupo terrorista reemplaza a Osama Bin Laden y jura apuntar a Israel y Estados Unidos en la “jihad contra los falsos invasores”. “América no se está enfrentando a un individuo, una facción o un grupo. Se está enfrentando a una nación que está en revuelta, que se alzó de su liturgia para renacer la jihad”, dijo.

Al-Qaeda ha elegido a su largo Nº2 para suceder a Osama Bin Laden luego de su asesinato por un comando americano, según una declaración publicada hoy en un sitio web afiliado a la red.
El grupo terrorista no dio detalles sobre el proceso de selección para el sucesor pero dijo que era el mejor tributo a la memoria de los “mártires”.
El grupo militante islámico lanzó una declaración que decía que Al-Zawahri planea continuar con la lucha de Al-Qaeda contra Israel y Estados Unidos, según un informe de Al Jazeera el jueves.
“Buscamos con la ayuda de Dios pedir por la religión de la verdad e incitar a nuestra nación a pelear llevando a cabo la jihad contra los falsos invasores, con su cabeza en América y su sirviente Israel, y quien los apoye”, dice la declaración.
Al-Zawahri, que cumplirá 60 años la semana que viene, conoció a Bin Laden a mediados de los años 80 en Pakistán, donde ambos estaban ayudando a las guerrillas que luchaban contra los soviéticos en Afganistán.
Es hijo de una familia egipcia de doctores y académicos de clase media alta. Su padre era profesor de farmacia en el colegio médico de la Universidad del Cairo y su abuelo era el gran imán de la Universidad Al-Azhar, uno de los principales centros de estudios religiosos.
Se desconoce su paradero actual.
En un elogio filmado dado a conocer más temprano este mes, Al-Zwahri enfatizó su compromiso de continuar con la misión de Bin Laden. “El Sheikh ha partido, que Dios le tenga piedad, a su Dios como mártir, y debemos continuar en su camino de la jihad para expulsar a los invasores de la tierra de musulmanes y purificarla de la injusticia”, dijo en el video.
El líder islamista advirtió que América se enfrenta no solo a terroristas individuales o grupos, sino a una comunidad internacional de musulmanes que busca destruirlo a él y a sus aliados. “Hoy, alabado sea el Señor, América no se está enfrentando a un individuo, una facción o un grupo. Se está enfrentando a una nación que está en revuelta, que se alzó de su liturgia para renacer la jihad”, dijo, vestido con una túnica blanca y un turbante, y con un rifle de asalto en la pared detrás de él.
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