Tras casi seis años de protestas semanales en la aldea palestina de Bilín y cuatro de una resolución de la Corte Suprema de Justicia, el Ministerio de Defensa comenzó a desmantelar una sección de la valla de seguridad en Cisjordania.

Excavadoras militares y grúas han iniciado en los últimos días las labores para desmontar varias estructuras que conforman la verja de seguridad en esa aldea, cuatro años después de que la Corte Suprema dictaminara que su trazado debía ser cambiado.

Los vecinos de Bilín se quejaron ante la Justicia porque habían quedado separados de sus tierras de cultivo.

A las protestas semanales se sumaban activistas de izquierda e internacionales anti-sraelíes que en ocasiones se tornaba violenta, con el lanzamiento de piedras y los disparos de gases lacrimógenos y balas de goma por parte de las tropas israelíes.

En los años de provocaciones murieron dos palestinos y numerosas personas resultaron heridas, entre las que se cuentan soldados y
periodistas.

El Ministerio de Defensa comenzó a retirar aproximadamente tres kilómetros de valla que discurre al oeste de Bilín y se espera que los trabajos concluyan a finales de la próxima semana.

Con todo, los activistas contra la valla de seguridad deben encontrar otra razón que justifique sus existencias y por lo tanto han convocado para el próximo viernes a una nueva manifestación en Bilín para continuar protestando esta vez contra el nuevo trazado de la verja, que aseguran continúa bloqueando a los agricultores el acceso a varias hectáreas de tierra que dicen que pertenecen a la aldea.

Israel comenzó en 2002 a levantar la valla de unos 700 kilómetros, que en un porcentaje se adentra en el territorio de Cisjordania -y que en algunos pequeños tramos consiste en un muro de hormigón de hasta ocho metros de altura-, con el objeto de impedir los disparos de francotiradores y los atentados suicidas, ejecutados por los terroristas palestinos, contra la población civil israelí. EFE y Aurora

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