La Vanguardia
Amán. (Reuters/EP).-

Al menos 136 personas han muerto y centenares resultaron heridas este domingo en Hama cuando el Ejército sirio ha atacado esta ciudad del noroeste del país con carros de combate para aplastar las protestas contra el presidente Bashar al Assad, según el último balance disponible. Al parecer, el régimen del presidente Bashar Al Assad endurece su represión de las protestas ante el inicio mañana del ramadán, el mes santo del ayuno para los musulmanes. Al amanecer, las tropas avanzaron en Hama. Antes, unidades especiales había cortado el suministro de agua y electricidad. Los tanques abrieron fuego en zonas residenciales y los tiradores de precisión tomaron posiciones en los tejados de los edificios.

“Llovieron granadas sobre la ciudad. Los soldados disparaban a todo lo que movía”, relató uno de los activistas la dramática situación. “Los ciudadanos se escondieron en las escaleras de los edificios y en los sótanos para evitar los disparos”, añadió. “La cifra de víctimas crece minuto a minuto”, agregó. Las fuerzas de seguridad han tomado posiciones alrededor de los hospitales para impedir que ingresen allí los heridos. Un médico local había declarado a primera hora que los hospitales de Badr, Al Horani y Hikmeh, que se encuentran en Hama, han recibido 19, tres y dos cadáveres, respectivamente. Residentes de esta ciudad han contado que los tanques están disparando a un ritmo de unos cuatro disparos por minuto.

La electricidad y el agua han sido cortadas en los barrios principales, una táctica habitual del Ejército sirio en otras intervenciones en diversas localidades del país. Un médico, que ha pedido no ser identificado, ha señalado que los tanques han rodeado el hospital de Al Horani. “Nos atacan desde las cuatro direcciones. Están disparando al azar y aplastando los bloques de piedra colocados por los ciudadanos” en las calles, ha agregado.

Según esta fuente, los francotiradores se han colocado en los tejados del edificio de la compañía eléctrica y de la prisión. Las autoridades sirias han expulsado de su territorio a la mayoría de los periodistas internacionales, por lo que es difícil confirmar las informaciones que llegan desde el país árabe. En Hama tuvo lugar la masacre de 1982 por parte del padre del actual mandatario, Hafez al Assad, cuando mandó a sus tropas para aplastar un levantamiento islamista encabezado por Hermanos Musulmanes.

En los enfrentamientos fallecieron unas 30.000 personas. El embajador de Estados Unidos en Siria, Robert Ford, visitó la ciudad durante este mes de julio en un gesto de apoyo internacional hacia lo que describió como “manifestaciones pacíficas en favor de la democracia”. El primer ministro turco, Tayyip Erdogan, afirmó en mayo que no quería ver “otra masacre como la de Hama” y advirtió a Al Assad que le sería difícil contener las consecuencias en caso de que se repitiera.

El Gobierno sirio acusa a “grupos terroristas armados” de la mayoría de las muertes durante las revueltas y afirma que más de 500 soldados y agentes de seguridad han sido asesinados. El grupo de activistas Avaaz ha señalado en su último informe que las fuerzas de seguridad sirias han acabado con la vida de 1.634 durante su represión de las revueltas. Además, ha indicado que al menos 2.918 personas se encuentran desaparecidas, que otras 26.000 han sido arrestadas -de las cuales 12.617 permanecen detenidas- y que muchas de ellas han sido torturadas.

Por otra parte, las fuerzas sirias han arrestado al líder de la tribu de los Baqqara, una de las principales fuentes de oposición contra el presidente Bashar Al Assad.

EEUU tacha de “locura” la situación en Hama

Fuentes de la Embajada de Estados Unidos en Damasco han calificado este domingo de “locura” la ofensiva del Ejército sirio en Hama por orden de las “desesperadas” autoridades sirias en un acto de “guerra total” contra sus propios ciudadanos”

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