A mediados de noviembre tiene lugar en Tel Aviv la exposición Watech y, en paralelo, la Conferencia reunirá a expertos de renombre internacional, empresarios y políticos de primer orden así como investigadores que reflexionarán sobre los desa-fíos y la problemática relacionados con el Agua y el Medio Ambiente a nivel mundial.
Los organizadores destacan que “en la edición anterior, Watec 2009, contamos con 20.000 visitantes proviniendo de 94 países así como 150 delegaciones oficiales, cifras que esperamos supe- rar este año. Asimismo, cerca de 1.700 personas asistieron a la Conferencia, con la participación 130 ponentes. Este año, contaremos con la presencia de al menos 260 expositores, entre israelíes e internacionales”.
En las últimas décadas el aumento de la población y los cambios climáticos agudizaron en algunas áreas del planeta los problemas de escasez de agua para consumo, agricultura e industria, poniendo en riesgo la posibilidad de vivir en las mismas.
Israel, que está enfrentado al problema desde antes de declarar su Independencia, desarrolló a lo largo de los años avanzadas tecnologías que fueron adoptadas en el mundo entero.
Una publicación del Ministerio de Industria y Comercio recuerda que “incrustada en la cultura de Israel se encuentra una conciencia nacional sobre temas de escasez de agua. El consumo total de agua de Israel se ha mantenido sin cambio desde la década de los años ’60, a pesar de una creciente población, aumentos en la demanda de agua, e incrementos en la producción agrícola.
El éxito de Israel en responder a sus necesidades de agua surge de su habilidad en incorporar una extensa variedad de soluciones bajo múltiples limitantes.
Mekorot, la compañía suministradora de agua nacional de Israel cumple, entre otras las siguientes misiones:
* Recupera el 68% de los afluentes reutilizados para la agricultura.
* Trata el 32% de sus aguas de desecho dentro de Israel.
* Transfiere agua desde la fértil región norte a la porción árida en el sur del país.
* Aumenta la precipitación pluvial hasta en un 15%.
* Administra las plantas de desalinización del país.
* Prueba la calidad del agua en 200.000 análisis distintos al año.
* Monitorea de manera remota su sistema de aguas.
* Actúa como pruebas de campo para nuevas iniciativas en el sector, auxiliando en la evaluación de nuevas tecnologías en sus instalaciones nacionales.
La Planta de Tratamiento y Recuperación Shafdan es una de las más grandes plantas recicladoras del mundo, y realiza las siguientes funciones:
* Tratamiento de aguas
residuales generadas por casi 2,3 millones de habitantes de 13 municipios en el área de Tel Aviv.
* Purificación del 30% aproximadamente del agua residual de todo Israel.
* Suministro de agua tratada a la región desértica de Israel, para fines de irrigación.
Un blog español enfatiza que “Israel ha hecho una apuesta importante por liderar la investigación y desa-rrollo en el sector de las tecnologías del agua. Debido a la sequía que aqueja los acuíferos de agua dulce, el Gobierno ha decidido hacer una importante apuesta por el sector. La desaladora de Ashkelon es, desde que se inauguró en 2005, la mayor planta del mundo, con capacidad para producir 330.000 metros cúbicos de agua cada día. Por otra parte, Israel es el país que más recicla sus aguas residuales (un 75%), seguido de España, por debajo del 15 por ciento.
Agrega luego: “La desaladora de Ashkelon produce el triple que la más grande de España y un volumen anual que supone un tercio del agua que consume una ciudad como Madrid. Sin embargo, el Gobierno israelí no se conforma con ese récord. Hoy en día, el 90% del agua que consume Israel proviene de más de 1.200 pozos subterráneos distribuidos por todo el país y que alcanzan profundidades de más de un kilómetro y medio y de la única fuente superficial de agua dulce del país, el Mar de Galilea (en realidad es un lago), sobre cuyas aguas caminó Jesús de Nazaret, según el Evangelio de San Mateo. Pero los problemas ambientales y de abastecimiento que la continua extracción de recursos hídricos está generando en los acuíferos, sobre todo en los últimos años de sequía, ha obligado al Ejecutivo israelí, que invierte casi un 5% de su Producto Interior Bruto en investigación y desarrollo, a hacer una apuesta firme por la tecnología de la desalación. En la actualidad, esta tecnología aporta el 10% del agua consumida en el país, pero en 2012 supondrá cerca del 30% del total.
Acerca del reciclado de aguas, describe: “El país recicla más del 75% de sus aguas residuales y las conduce mediante una vía paralela a la de distribución de agua potable a todas las zonas agrícolas para abastecer los regadíos. Y el resultado de esa reutilización se puede observar desde la carretera.
Un circuito de cañerías y tubos de goteo de color morado decoran los escenarios agrícolas de Israel. España es el segundo país del mundo que más recicla sus aguas negras y el porcentaje no supera el 15%.
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