Irán admitió, por primera vez, que fue atacado por un nuevo virus de computación denominado Duqu que supuestamente tenía como objetivo los ordenadores de las empresas de la República Islámica.

El jefe de la defensa civil, brigadier general Gholamreza Jalali manifestó que Teherán desarrolló un nuevo software para impedir el ataque del virus Duqu, añadiendo que el “programa para controlar al virus ha sido desarrollado y facilitado a las organizaciones y corporaciones” en Irán.
“[El proceso de] eliminación fue llevado a cabo y los organismos que fueron penetrados por el virus están bajo control… Las unidades de defensa cibernética trabajan día y noche para combatir los ataques cibernéticos y los virus espías”, afirmó Jalali.
A principios de año, funcionarios iraníes habían confirmado que el virus Stuxnet
había atacado las computadoras del personal de la planta nuclear de Bushehr; pero al mismo tiempo declararon que no había afectado a los sistemas principales.
También aparecieron otros informes sobre virus troyanos de computación que habían afectado la instalación atómica de Natanz, reduciendo a la mitad la capacidad de las centrifugadoras, el año pasado.
Expertos de seguridad apuntaron que el lanzamiento virus troyano podría haber sido resultado de un ataque conjunto originado en Estados Unidos e Israel contra el programa nuclear de Irán.
El mes pasado, la empresa de seguridad de software Symantec anunció un nuevo virus con difusión internacional y con un código maligno que “parece muy similar al Stuxnet”, detectado por uno de sus laboratorios de investigación. El nuevo virus fue denominado Duqu porque crea archivos con el prefijo “DQ”.
“Partes del Duqu son casi idénticas al Stuxnet, pero con un propósito completamente diferente”, dijo Symantec. “Duqu es esencialmente el precursor de un ataque futuro como el de Stuxnet”.
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