El presidente de la Autoridad Palestina (AP), Mahmud Abás, anunció en Viena que las elecciones generales se celebrarán el 4 de mayo de 2012, y defendió la creación hasta entonces de un Gobierno de unidad entre las facciones Fatah y Hamás, pese a que éste último pide la destrucción del Estado de Israel.
Abás concretó la fecha de los comicios, que ya se había acordado celebrar en mayo, tras un encuentro la semana pasada entre el partido nacionalista Fatah, que él dirige, y el grupo terrorista islámico Hamás.
El presidente de la AP reconoció que no ha obtenido ni ha pedido el reconocimiento de Israel por parte de Hamás dentro de los contactos para intentar formar un Gobierno de unidad nacional hasta las elecciones.
“No, no hay ninguna seguridad de que vaya a reconocer a Israel”, aseguró Abás, aunque sí mostró su deseo de que ese reconocimiento se produzca e indicó que espera que el tema se discuta en los contactos que las dos facciones tendrán, el primero de ellos el 20 de diciembre.
El dirigente palestino también se refirió a la disposición de Hamás de aceptar transitoriamente una Palestina con la fronteras de 1967, pero
no habló de su motivación estratégica para eliminar a Israel.
Abás aseguró que las negociaciones con Hamás y el esfuerzo de reconciliación entre las facciones palestinas es un “paso importante” y que confía en la formación de un Gobierno de unidad nacional junto a Hamás, un grupo abiertamente antisemita considerado terrorista por la Unión Europea y Estados Unidos.
El dirigente palestino indicó que se tratará de un Gobierno de transición, compuesto por tecnócratas y miembros independientes que representen la legitimidad de Palestina y que no esté dominado por ninguno de los grupos palestinos.
Abás insistió en que la “negociación es la prioridad absoluta” y en que no hay otra opción para solucionar el conflicto con Israel.
Pese a ello, insistió en condenar los supuestamente nuevos asentamientos israelíes en Cisjordania y dijo que esa política ha sido condenada en varias ocasiones por Naciones Unidas.
“Llegará el día en que se condene a Israel por ello”, indicó Abás, quien afirmó que el Estado hebreo empieza a sentir el aislamiento político.
Abás mantuvo un encuentro con el presidente austríaco, Heinz Fischer, quien anunció que su país elevará la hasta ahora representación palestina en Viena al nivel de embajada.
El mandatario austríaco informó de que ha propuesto a Abás que la Autoridad Palestina revise los libros de texto para eliminar cualquier mensaje o expresión que mueva al odio. EFE y Aurora
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