La explosión en una acería en Irán, que provocó la muerte de ocho trabajadores pudo ser causada por un escape de gas, afirmó la agencia de noticias ILNA de Teherán.
Medios extranjeros sugieren que la misteriosa explosión, cerca de la ciudad de Yadz, en el centro de ese país, fue el producto de un acto de sabotaje. Esos medios insinúan que la planta podría haber estado procesando un acero norcoreano especial que se precisa para la fabricación de las centrifugadoras para el enriquecimiento de uranio y para la producción de los motores de los misiles de largo alcance.
Un reporte, publicado hace menos de un mes, por el periódico alemán Die Welt, señalaba que ni Irán ni Siria habían logrado hasta ahora producir acero al níquel muy bajo en carbono (o acero al carbón niquelado) que necesitan para sus programas nucleares y de misiles; y
que por lo tanto debían importarlo de Corea del Norte.
Irán dijo en un principio que la explosión fue provocada por la penetración de agua en el crisol del acero, pero luego se informó que un despacho de municiones, que se había llevado a la fábrica, habría explotado.
El gobernador de la región declaró que los expertos le dijeron que “residuos de varios tanques de gas fueron encontrados en la escena del siniestro y que creían que esa era la causa de la explosión”.
La agencia de noticias iraní anunció que la un incidente similar ocurrió en la misma planta en 2010. En esa oportunidad, una persona murió en el estallido. Según el reporte, la acería sufrió cinco explosiones accidentales, que nunca fueron reportadas por los medios locales.
“La fábrica está plagada de problemas de seguridad y el director de seguridad regional deberá responder por eso”.
Las agencias de noticias iraníes reportaron que doce personas resultaron heridas en el estallido y que “varios extranjeros murieron”, sin especificar detalles.
Fuentes extranjeras especulaban si entre los muertos hay ciudadanos norcoreanos.
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