El presidente, Shimón Peres, llamó hoy a la ciudadanía a participar en una manifestación contra la exclusión de las mujeres en Beit Shemesh, foco de una creciente polémica sobre el aumento de comportamientos integristas.

“Hoy el pueblo y no sólo los agentes de policía están sometidos a prueba. Todo el mundo -los religiosos, seculares y tradicionalistas- deben defender la naturaleza del Estado de Israel frente a un pequeño grupo que compromete la solidaridad de la nación”, declaró Peres, según informa el sitio web del periódico Yediot Aharonot.

Se espera que alrededor de 10 mil personas participen en la concentración convocada esta tarde en Beit Shemesh, población al suroeste de Jerusalén, donde en los últimos días judíos ultraortodoxos han protagonizado episodios de violencia contra mujeres y niñas, que se niegan a caminar por una vereda distinta a la de los hombres.

“Nadie tiene el derecho de levantar una mano o amenazar a una niña o mujer. No son los dueños del universo”, abundó Peres.

Cientos de judíos ultraortodoxos se enfrentaron ayer con la policía local en dos barrios diferentes de esa ciudad, donde los haredim (literalmente “temerosos” de Dios) quemaron contenedores de basura y persiguieron y lanzaron piedras
contra los agentes, uno de los cuales resultó herido leve.

El caso más reciente de discriminación y acoso contra las mujeres en Beit Shemesh lo sufrió una niña de ocho años de edad y familia religiosa que tiene miedo a salir a la calle después de que un ultra ortodoxo la escupiera por considerar que no iba vestida con el suficiente recato.

Las comunidades ultrarreligiosas viven generalmente alejadas del resto de la sociedad y con reglas de comportamiento internas en las que la mujer tiene un papel subordinado al del hombre, como es el caso de las alrededor de 40 líneas de autobuses segregados, donde se les reservan los asientos traseros.

La revelación en los últimos días de diferentes casos de acoso y agresiones contra mujeres, sobre todo en Beit Shemesh, llevaron al primer ministro, Biniamín Netanyahu, a anunciar mano dura para frenar un fenómeno creciente entre los más oscurantistas para preservar lo que denominan la “modestia”, incluso contra judías religiosas, que visten con recato y se cubren el pelo tras casarse.

El jefe del Gobierno tiene previsto reunirse en las próximas dos semanas con representantes del mundo ultra ortodoxo para convencerles de que condenen en público la segregación entre sexos en los espacios públicos. EFE

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