Al menos siete personas, entre ellos un niño, han muerto este miércoles por disparos de las fuerzas de seguridad sirias en varias ciudades del país, según han informado los Comités de Coordinación Local, un grupo opositor que organiza protestas en el país contra el Gobierno de Bashar al Assad.

Según esta fuente, cuatro de estas muertes se han producido en Homs, ciudad asediada en los últimos días por las fuerzas de seguridad y que han visitado ayer y hoy los observadores de la Liga Árabe. Entre los fallecidos en esta ciudad figura un menor, que resultó alcanzado por disparos contra un vehículo en un suceso en el que también resultó herido su padre y dos mujeres, según los comités.

Por otra parte, otras dos personas han muerto en Hama y una más ha fallecido en Alepo, tercera ciudad del país. Según los Comités de Coordinación Local, las fuerzas de seguridad sirias han empleado gases lacrimógenos en Hama contra los manifestantes en algunos barrios y han abierto fuego en los barrios de Al Baroude y Al Hadder, donde habría heridos.

Según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, citado por la agencia Reuters, al menos siete personas han resultado heridas en Hama por los disparos con munición real y los gases lacrimógenos lanzados para dispersar a los manifestantes.

De acuerdo con este grupo, que tiene su sede en Londres, los manifestantes se dirigían hacia la plaza de Orontes, en el centro de la ciudad, para celebrar una sentada en este lugar, donde las fuerzas de seguridad ya han reprimido otras protestas este año.

La cadena Al Yazira ha mostrado imágenes de disparos y de decenas de manifestantes que coreaban “¿dónde están los observadores árabes?”, que se espera que visiten mañana esta ciudad. Asimismo, los manifestantes han asegurado que “las fuerzas de Al Assad nos están disparando”, si bien en las imágenes no se ve a ningún efectivo.

OBSERVADORES EN HOMS

En otro orden de cosas, los residentes del barrio de Baba Amr, en Homs, se han negado inicialmente a cooperar con los observadores de la Liga Árabe cuando estos llegaron con una escolta militar, por lo que el equipo se marchó, pero, posteriormente, según activistas, un pequeño grupo de observadores regresó sin el oficial y fue escoltado por los residentes y activistas en un recorrido por la zona.

No obstante, los observadores no han podido entrar en una zona en la que los residentes creen que se mantienen escondidos a detenidos, ya que estalló un tiroteo, sin que esté claro la procedencia del mismo.

“Los residentes estaban acompañando al equipo a la zona para mostrarles dónde creen que están los detenidos cuando de repente hubo un tiroteo cerca del puesto de control”, ha explicado Rami Abdelrahman, del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos.
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