El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, criticó duramente la ley que condena la negación de genocidio aprobada este lunes por el senado francés.
Erdogan, en directo por la televisión turca, consideró a la ley “una masacre a la libertad de opinión”, llamó a Francia a atenerse a la razón y condenar la discriminación y el racismo y anunció que su gobierno dará a conocer nuevos pasos al respecto.
El ministerio del Exterior turco había condenado antes la medida, que castiga entre otros genocidios la matanza de armenios por el Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial, considerándola “irresponsable” y un golpe contra la libertad de opinión y expresión y la libertad de la ciencia.
Pese a todas las advertencias de Turquía, el Senado francés dio luz verde este lunes por la noche a la nueva legislación que castiga la negación de genocidios reconocidos oficialmente, entre ellos el de armenios, con multas de hasta un año de cárcel y 45.000 euros, reportó la agencia de noticias DPA.
El presidente Nicolas Sarkozy debe ahora ratificarla en un plazo de 15 días para que entre en vigor.
Turquía, Estado sucesor del Imperio Otomano, rechaza la muerte de armenios como genocidio y amenazó a Francia con duras consecuencias si la medida salía adelante.
En protesta por la aprobación de la ley por la Asamblea General a mediados de diciembre, el gobierno turco llamó en dos ocasiones a su embajador por consultas y restringió las relaciones militares con París.
Además, hackers turcos amenazaron a Francia con una serie de ataques online contra instituciones estatales y bancos, anunció el grupo AyYildiz en un mail enviado al diario Libération. El grupo Akincilar, integrado por hackers, también amenazó con un “ataque total” contra Francia y su presidente, Nicolas Sarkozy.
Antes de la votación, hackers pro turcos atacaron varias webs, entre ellas la de la diputada y autora de la ley, Valérie Boyer, del partido de Sarkozy.
Sin embargo, también hubo críticas dentro de Francia. El ministro del Exterior francés, Alain Juppé, consideró que la ley no llega en un momento demasiado conveniente y pidió a Turquía que no reaccione precipitadamente a la legislación.
Juppé destacó el interés de Francia en tener una buena relación con Turquía, pues su país es uno de los principales inversores en el Bósforo y ambos se necesitan. “Tiendo la mano a la reconciliación”, sostuvo Juppé.
También François Bayrou, de la oposición de centro, criticó la norma al considerar que la negación del genocidio no puede fijarse por ley.
Armenia sin embargo saludó la nueva ley y consideró que “Francia desempeña un papel crucial en la defensa de los valores humanos”, según señaló el ministro del Exterior armenio Edward Nalbandian citado hoy por medios armenios.
“El día en que se aprobó la ley se escribirá con mayúsculas de oro no sólo en los nombres de historia de la amistad franco-armenia, sino también en la crónica de la protección de los derechos humanos en el mundo”, expresó Nalbandian.
En tanto, un portavoz del parlamento armenio aseguró esperar que muchos países sigan el ejemplo de Francia.
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