La Policía australiana acordonó las embajadas de Francia e Israel en Canberra y envió a las mismas, equipos de desactivación de explosivos tras ser advertida de que habían recibido paquetes “sospechosos”.
Un portavoz policial ha explicado que se han localizado dos paquetes sospechoso en dichas embajadas, por lo que un escuadrón de artificieros se ha trasladado hasta allí para inspeccionarlos, tras lo cual ha determinado que ninguno de los paquetes contenía substancias peligrosas, aunque no reveló que había en su interior.
Por precaución, durante el análisis de los paquetes los policías han cerrado los accesos a Perth Avenue, en el barrio de Yarralumla, donde se ubican ambas sedes diplomáticas.
Las autoridades australianas, desconocen si hay una relación entre un envío y otro, han abierto una investigación, según informa la cadena australiana ABC.

Por otro lado, en Estados Unidos fueron encontrados materiales para la fabricación de bombas incendiarias cerca de otra sinagoga.
La policía está buscando en más de 70 sitios, materiales parecidos a aquellos que pueden obtenerse en cualquier tienda y que sirven para la preparación de bombas incendiarias, como los que hubo en uso en el intento de incendiar la sinagoga de la localidad de Paramus y la casa del rabino en Rutheford fueron encontrados esta semana en el exterior de otra sinagoga en el condado de Bergen, solo refuerzan la posibilidad de que por lo menos una vez más se estaba preparando otro ataque.
Las autoridades hallaron los materiales que fueron dejados fuera de la sinagoga después de investigar a Anthony M. Graziano.
“‘Él no siempre acostumbraba a andar en bicicleta con estas estructuras,” dijo uno de los agentes policiales. “La ocultó en otro lugar para poder volver más tarde.”
Un grupo de perros especialmente entrenados fue enviado el miércoles por la tarde para encontrar detonantes en un radio de 10 km. de la casa de Graziano.
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