Redacción
BBC Mundo

Casi un año después de que se iniciaran las primeras protestas en Siria, la situación no cambia. Al contrario: parece empeorar.

Este fin de semana se retiró del país la misión de observación de la Liga Árabe -en la que muchos cifraron sus esperanzas- y se registraron combates en la capital, Damasco, hasta ahora casi intocado centro de apoyo al presidente Bashar Al Assad
Según las Naciones Unidas, al menos 5.400 personas han muerto desde que empezaron las protestas.
¿Cómo es la situación ahora en Siria? Sépalo en estas claves de BBC Mundo

¿Qué ocurre ahora?

Según algunas informaciones, las tropas de Bashar Assad lograron recuperar el control de algunos suburbios de Damasco del Ejército Libre de Siria, integrado en buena parte por desertores de las fuerzas armadas sirias.
Estas indican que cientos de soldados ayudados por tanques tomaron parte en el ataque lanzado el domingo.
También se informó de ofensivas similares contra centros de resistencia en otras ciudades como Homs y Daraa.
Por lo menos 26 personas murieron durante el fin de semana en lo que los activistas consideran el enfrentamiento más “feroz” alrededor de la capital desde que se inició al revuelta hace casi un año.
El domingo, según portavoces de la oposición, habrían muerto alrededor de 60 personas en todo el país, un día después de que la Liga Árabe suspendiera su misión de observadores.

¿Por qué se retiró la Liga Árabe?

El secretario general de la Liga Árabe, Nabil al Arabi, dijo a la BBC que la medida fue tomada por razones de seguridad.
Arabi indicó que los observadores seguirán en el país, pero detendrán temporalmente su trabajo mientras el tema es debatido en el consejo del organismo.
La misión fue organizada en diciembre para supervisar el compromiso adquirido por Damasco para poner fin al derramamiento de sangre.
Más de 5.000 personas han muerto en Siria desde el comienzo de la revuelta, según las últimas cifras de la ONU, aunque los opositores indican que las víctimas mortales superan los 6.000
Aunque la misión fue prolongada por un mes ha sido duramente criticada por tener escaso impacto en el deterioro de la situación.
Incluso los seis países del Golfo Pérsico, encabezados por Arabia Saudita, habían retirado sus observadores antes dado que el gobierno de Bashar al Assad expresó su rechazo al plan de pacificación planteado por el resto de los países árabes.
Este martes, Nabil al Arabi tratará de convencer al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas de la necesidad de emitir una resolución inspirada en el plan de paz de la Liga Árabe en el que se pide que el presidente, Bashar al Assad, delegue el poder a su vicepresidente para que éste trabaje con un gobierno sirio de unidad nacional.
El problema es que China y Rusia, sobre todo éste último, defienden al presidente sirio.

¿Por qué Rusia está del lado de Siria?
Rusia y Siria están unidas por un tratado de defensa y una vieja amistad que se remonta a los tiempos de la URSS.
Rusia mantiene una base naval en Tartus, en la costa siria. Pero si bien los intereses estratégicos son una de las razones del apoyo ruso a las autoridades sirias, existen otro número de factores, tanto diplomáticos como políticos.
Desde hace mucho, Rusia se muestra reacia a ver al Consejo de Seguridad de la ONU involucrarse en los asuntos internos de otros países, una posición que es compartida por China.
Algunos analistas opinan que Siria podría encaminarse hacía una guerra civil.
Para Rusia la experiencia Libia, cuando una resolución de del consejo de seguridad, originada por la Liga Árabe, fue utilizada para justificar una acción militar para acabar con el régimen de Gadaffi fue un precedente peligroso.
Los diplomáticos rusos han dejado claro que no apoyarán nada que facilite una intervención extranjera.
Según analistas, puede que la creciente presión de la Liga Árabe para que Naciones Unidad haga algo que al final obligue a Rusia a aceptar algún tipo de resolución del Consejo de Seguridad, pero no hay signos de que se esté debilitando su apoyo por el presidente sirio.
Este lunes Rusia invitó al gobierno sirio y a la oposición a encontrarse en Moscú, un día antes de que el Consejo de Seguridad de la ONU reanude su debate. Según Rusia, el gobierno de Al Assad ya aceptó al invitación. Sin embargo, un miembro de la oposición manifestó que no asistirán.

¿Qué cartas está jugando Bashar Assad ?
Desde su inicio, las protestas han sido reprimidas con dureza por las fuerzas de seguridad del régimen de Bashar al Assad, a pesar de que este ha prometido en numerosas ocasiones poner fin a la represión.
Cuando se originaron las protestas a mediados de marzo de 2011, el presidente Assad parecía indeciso sobre cómo responder, pero no pasó mucho tiempo hasta que se empezara a utilizar sólo la fuerza para acabar con ellas.
Observadores internacionales han acusado al presidente sirio de deliberadamente mentir y hacer todo tipo de promesas que luego no cumple, como tácticas dilatorias para mantenerse en el poder y continuar la represión.
No obstante, la respuesta brutal de las fuerzas de seguridad sirias no han podido poner fin a la revuelta y muchos creen que es sólo cuestión de tiempo para que al Assad sea destituído.
Otros no lo ven tan claro ya que el presidente, según diferentes sondeos fiables, goza de un respaldo superior al 50%. Sobre todo, en la comunidad alauita a la que pertenece, y entre muchos cristianos y un significativo número de drusos y kurdos.
Algunos temen que si al Assad es derrocado se desate una guerra civil entre los distintos grupos étnicos y religiosos.

¿Qué va a pasar ahora?
El secretario general de la Liga Árabe, Nabil el Arabi, hablará al Consejo de Seguridad este martes, para que apoye un borrador que insta a al Assad a ceder el mando a alguien de su administración, para que luego forme un gobierno de unidad con la oposición.
La clave está en que chinos y rusos, que se oponen al documento, no lo veten.
Algunos analistas temen que, a menos que El Consejo de Seguridad adopte una resolución rotunda, Siria podría encaminarse hacía una guerra civil.

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