Tras la violencia de los últimos dos días, este sábado volvieron a enfrentarse fuerzas de seguridad egipcias con manifestantes, en las cercanías del Ministerio de Interior en El Cairo, informó la televisión estatal, en tanto parlamentarios estadounidenses instaron a los militares a frenar la represión.

Varios negocios resultaron afectados por el fuego provocado por bombas molotov y también resultaron dañados algunos vehículos, reportó la agencia DPA.

Los manifestantes reclamaron hoy al Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas que abandone el poder y que se convoquen de inmediato elecciones presidenciales.

Sin embargo, está previsto que primero se redacte una nueva Constitución y que las elecciones se celebren en junio.

Ocho personas murieron en los últimos dos días de protestas y enfrentamientos, iniciadas tras los disturbios en el estadio de fútbol de Port Said, en el norte del país, en los que murieron 74 personas.

En tanto desde Estados Unidos, el senador y presidente del subcomité del Senado de ese país encargado de la ayuda internacional, Patrick Leahy, advirtió al régimen militar egipcio de que la ayuda de Estados Unidos para el restablecimiento del país ya no es “incondicional” y que “los días de los cheques en blanco se terminaron”, consignó Europa Press.

A través de un comunicado, Leahy envió un claro mensaje, a la junta militar que gobierna Egipto tras el derrocamiento de Hosni Mubarak, en el que insta a las autoridades a preservar la paz y a abstenerse de reprimir violentamente a los manifestantes que exigen la instauración inmediata de un Gobierno democrático en el país.

“Queremos mandar al Ejército egipcio un claro mensaje: los días de los cheques en blanco se terminaron. Estimamos nuestra relación y les daremos una ayuda importante, pero no de modo incondicional”, destacó Leahy.

Estas declaraciones se realizaron mientras una delegación del Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas de Egipto visita Washington para ratificar el acuerdo de ayuda estadounidense por 1.300 millones de dólares en concepto de cooperación militar.

En el mismo tono, más de 40 legisladores estadounidenses ayer advirtieron a través de varias misivas tanto al Ejército egipcio como al secretario de Defensa de Estados Unidos, Leon Panetta, y a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, que la ayuda corre serio peligro.

“La ausencia de una solución rápida y satisfactoria (a la violencia en Egipto) hará cada vez más difícil que los partidarios de las relaciones bilaterales entre Estados Unidos y Egipto, en el Congreso, puedan detener los actuales niveles de ayuda”, afirmaban las cartas.

“Espero -insistió Leahy- que las autoridades se den cuenta de la gravedad de la situación y de lo que está en juego”.

El senador exhortó a las autoridades a que permitan la labor de las organizaciones no gubernamentales y grupos de observación internacionales que operan en el país, entre ellos el Instituto Nacional Democrático e Instituto Internacional Republicano, que actualmente están sometidos a severas restricciones.

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