El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas retomó el debate de un proyecto de resolución sobre Siria luego de arduas discusiones, sin embargo Rusia y China volvieron a vetar la propuesta.

El embajador ruso en el Consejo de Seguridad, Vitali Churkin, votó en contra del borrador apoyado por países árabes y europeos, reportó DPA.

El canciller ruso Serguei Lavrov, señaló que el último borrador de la resolución soluciona “bastantes cosas que son importantes para nosotros. No menciona sanción alguna y no deja salvedades para una intervención extranjera”.

Sin embargo, agregó que siguen pendientes dos temas de “crucial importancia y deben ser modificados si se quiere adoptar la resolución”.

Hizo referencia a la “absoluta previsión no realista de que el gobierno de Siria se retiraría de las ciudades y aldeas precisamente cuando los grupos armados se están apoderando de los barrios de esas ciudades y aldeas”.

El canciller ruso aclaró que “no somos amigos o aliados del presidente Assad. Intentamos atenernos a nuestras responsabilidades como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, y por definición el Consejo de Seguridad no se entromete en los asuntos internos de los estados miembros”.

“Aunque seguimos preocupados por el imperio de la ley, los derechos humanos y la democracia, no debemos olvidar que el imperio de la ley debe prevalecer igualmente en las relaciones internacionales”, dijo Levrov.

“Cuando vemos un veto, vemos el funcionamiento de la carta fundacional (de la ONU)”, insistió el Canciller ruso.

Los 15 miembros del órgano internacional reanudaron las discusiones esta mañana en Nueva York, sin lograr consenso frente a las propuestas de la mayoría del Consejo.

Las negociaciones en la sede de la ONU habían quedado en suspenso el jueves cuando una nueva redacción del texto fue enviada a las capitales de cada miembro para que sus gobiernos decidieran sobre su texto, informó la agencia Prensa Latina.

La última versión discutida omitió partes esenciales de propuestas iniciales hechas por Estados Unidos, Francia, el Reino Unido y Marruecos, que obligaban -entre otras cosas- a la salida de Al Assad, del poder.

También eliminaba los reclamos de las potencias occidentales y de algunos estados árabes para imponer sanciones y un embargo de armas a Siria.

En la víspera la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, y Lavrov, sostuvieron un “constructivo” intercambio telefónico sobre el tema, según calificó un vocero oficial de Washington.

Cabe recordar que Rusia y China, como miembros permanentes del Consejo de Seguridad, tienen poder de veto sobre las decisiones que quieran tomarse.

Los acuerdos del Consejo tienen que ser aprobados por el voto positivo de 9 de sus 15 integrantes y ninguno en contra de los 5 permanentes: Estados Unidos, Francia, el Reino Unido, Rusia y China.

Los otros asientos del cuerpo están ocupados ahora por Alemania, Portugal, India, Colombia, Guatemala, Marruecos, Paquistán, Suráfrica, Togo y Azerbaiyán.

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