Un iraní perdió hoy las dos piernas en una explosión ocurrida al lado de un colegio de Bangkok y que además dañó un cabina de teléfonos y un taxi, informaron fuentes policiales.
Según la televisión tailandesa, el herido es un ciudadano de nacionalidad iraní llamado Saeib Morabi que portaba una bolsa negra con explosivos.
El teniente coronel Witthaya Poonsin, subdirector la Policía de Klong Tan, explicó que el iraní primero arrojó una granada a un taxi que intentó alquilar y luego, al verse perseguido por agentes del orden, lanzó otro artefacto, pero se le escapó de las manos y estalló destrozándole las dos piernas.
Morabi ha sido trasladado al hospital Chulalongkorn para recibir atención médica.
Otras cuatro personas resultaron con heridas leves en ambas explosiones.
El conductor del taxi, Sanchai Boonsoonnern, confirmó esta versión al programa de televisión Rawangpai y añadió que al ver que el “farang” (foráneo), a quien no quiso llevar porque tenía pinta sospechosa, había dañado su vehículo empezó a llamar a la policía y pedir socorro, mientras el agresor escapaba.
Al verlo huir, se lanzó en su persecución sin dejar de requerir auxilio hasta que el iraní volvió a meter la mano en la bolsa y sacó otra granada que cayó al suelo y estalló, según Sanchai.
Los incidentes ocurrieron por esta tarde en la calle Sukhumvit 71 y junto a la escuela Kasempithaya, en una barriada de Bangkok.
El primer artefacto explosivo dejó en la calzada un agujero de medio metro longitud y treinta centímetros de profundidad que causó grandes daños a la parte delantera del taxi.
La Policía ha acordonado la zona y desviado el tráfico mientras se lleva a cabo la investigación de los hechos.
Un portavoz gubernamental, Thitima Chaisaeng, apuntó que el iraní residía en un apartamento en el barrio de Ekkamai, donde antes de los sucesos relatados hubo otra detonación.
El jefe de la policía de Klong Tan, Sitthiparp Baiprasert, apuntó que el iraní tenía alquilado un apartamento en la calle Soi Pridi Phanomyong 36, donde habitaba con otros dos compatriotas, a los que las fuerzas de seguridad buscan para interrogar. EFE
Anuncios