¿Qué habría hecho Goebbels, el feroz evangelista del nazismo, si hubiera dispuesto de televisiones por satélite e internet? ¿Es decir, cuánta más eficacia en su propaganda violenta habría conseguido? Sin duda la capacidad planetaria de las autopistas de la comunicación habría sido una imponente herramienta para Goebbels, el hombre que esculpió para la historia la idea de que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad. Su imperio de falsedades y populismo descarnado fueron la base del asesinato masivo de millones de judíos. Y también el fundamento de la seducción que el nazismo produjo en millones de alemanes.

Pero Goebbels no vivió en la era de internet y, aunque su eficacia fue letal, aún habría sido mayor si hubiera dominado los nuevos medios de comunicación. Quizás habría conseguido a miles de papanatas por el mundo, seducidos por su verbo atroz. El de Goebbels o el de cualquiera de los dictadores que hundieron al siglo XX en sus abismos más oscuros, entre ellos, por supuesto, el otro gran asesino de la historia reciente, Josef Stalin. Por supuesto internet presenta la otra cara de la moneda, y su uso por parte de las víctimas también es una gran vía de escape y, a veces, incluso una herramienta definitiva. Ahí están los blogs de disidentes cubanos o iraníes, o la Facebook Revolution de las primaveras árabes, aunque fueran una llamita de libertad que está languideciendo peligrosamente. Pero a pesar de la fuerza libertaria de estas nuevas y formas de comunicación, también son la herramienta más poderosa que ha tenido nunca la ignorancia, la intolerancia y la opresión.

Bien lo sabe Ahmadineyad, que acaba de inaugurar una televisión por satélite en castellano para poder vehicular su propaganda a los 500 millones de hispanohablantes. Hispan TV se llama el engendro y ha sido bautizado por los padrinos de la Internacional tragicómica, los llamados bolivarianos, sin permiso de Bolívar. Cuba, Nicaragua, Venezuela y Bolivia aplaudieron los primeros pasos del chiismo integrista en la lengua de Cervantes y así hicieron su enésimo homenaje a la diosa de la estupidez. Ya he escrito en otras ocasiones del esperpento ideológico que puede llevar a conciliar a las pseudorevoluciones chavistas con el fundamentalismo islámico, pero la extrema izquierda, iqual que la extrema derecha, siempre tiende al esperpento. Y no olvidemos que el islamismo y los bolivarianos se encuentran en el mismo odio a los valores de la libertad. De la manita, pues, de estos aprendices de brujo, el chiismo violento intenta instalarse en el imaginario hispano, especialmente en el sudamericano, donde ha encontrado tierra abonada para su germen. De hecho, es el lugar donde más está http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120202/54248230616/pilar-rahola-goebbels-con-internet.htmlproyectando su siniestra sombra. Lo peor no es que el totalitarismo puede potenciar su propaganda con impunidad. Lo peor es que probablemente no nos importa.

http://www.lavanguardia.com/opinion/articulos/20120202/54248230616/pilar-rahola-goebbels-con-internet.html

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