Israel presentará el miércoles a los países donantes de la Autoridad Palestina (AP) un lapidario documento en el que revela su “inestabilidad económica” como para que pueda manejarse como una entidad independiente.

El informe, de 44 páginas y del que da cuenta el diario Haaretz, ha sido elaborado por el Ministerio de Exteriores de Israel y se apoya en datos recientes del Banco Mundial.

Según el diario, la delegación israelí que participará en el encuentro de donantes en Bruselas expondrá además que la economía en el territorio bajo control de la AP se ha paralizado en el último año y por tanto no está preparada para apoyar un proceso de independencia política.

En la reunión de Bruselas participará el ministro de Exteriores de Noruega, Jonas Gahr Store, presidente de turno del comité de donantes, la alta representante de Política Exterior de la UE, Catherine Ashton, y el enviado del Cuarteto de Madrid para Oriente Medio, Tony Blair.

Israel señalará en el encuentro las medidas adoptadas para alentar el desarrollo económico palestino y que, pese a todas ellas, el crecimiento se ha detenido, dice el diario.

Con el informe, la cancillería muestra con cifras duras el disparatado carácter de la solicitud que la Autoridad Palestina ha interpuesto ante las Naciones Unidas
para que sea admitida como miembro de pleno, una petición que aún está pendiente de ser debatida por el Consejo de Seguridad.

Esa solicitud se apoyaba en informes de distintos organismos internacionales que aseguraban en 2011 que los cimientos económicos palestinos están lo suficientemente desarrollados como para soportar un estado.

Pero en base a los resultados económicos de 2011, que muestran una desaceleración y un creciente déficit, Israel sostiene que “se necesitan más reformas para que la AP pueda estar a la altura de un estado que funcione correctamente”.

El documento señala que la deuda palestina se debe a que el año pasado la AP no recibió toda la ayudas prometida, pero también a “desviaciones en la ejecución del presupuesto de 2011” y a una mala gestión.

Menciona otros factores como la alta dependencia de la economía palestina del sector público y de los proyectos de construcción, ambos financiados generosamente con abundante ayuda internacional.

Israel asevera que los palestinos necesitarán estas cuantiosas ayudas para subsistir y que “la actual crisis hace dudar sobre si la AP podrá reducir su dependencia en la ayuda internacional en los próximos años”.

Israel se opone tajantemente a que el estado palestino sea declarado fuera del marco de negociaciones bilaterales.

La idea del reconocimiento unilateral a un Estado palestino, sin antes haber acordado la paz con Israel, cuenta con el rechazo de EEUU y de los países de mayor peso de la Unión Europea. Aurora y EFE

Anuncios