Las cuatro víctimas del ataque en Toulouse serán sepultadas en Israel, siguiendo el deseo de sus familias, según informó el ministerio de Exteriores israelí.
Los ataúdes con los cadáveres del rabino Jonathan Sandler, sus hijos Arieh y Gabriel, y la niña Miriam Monsonego, serán transladados a Israel «lo antes posible», precisó en un comunicado el Gobierno de Jerusalén.

A su vez, los investigadores del crimen averiguaron que el arma utilizada para asesinar a las cuatro víctimas de la escuela en Toulouse es la misma que la que sirvió para matar a tres militares, todos ellos de origen magrebí.

El autor de los disparos del colegio judío tenía dos armas y el calibre de una de ellas era 11,43 milímetros, el mismo que se usó para matar a dos soldados en esa misma ciudad el 11 de marzo y a otro más en Montauban el jueves pasado.

Fuentes policiales francesa informaron que se abrió una línea de investigación que apunta a tres militares franceses de tendencia neonazi. Los tres saltaron a la fama en 2008, cuando la prensa gala publicó una fotografía de ellos en el 17º Regimiento de Ingenieros Paracaidistas de Montauban ante una bandera con una cruz esvástica y haciendo el saludo nazi.

Según dichas fuentes, el perfil de los tres se corresponde con el de los responsables de los últimos tiroteos en Toulouse y Montauban: hombre musculoso, con tatuajes y vestido de negro.

Un militar, Jamel Benserhir, ahora fuera del Ejército, denunció a sus superiores a estros tres soldados por sus tendencias neonazis y fue entonces cuando fue hallada la fotografía, que publicaron el diario regional «La Dépêche du Midi» y el semanario humorístico «Le Canard Enchaîné».

Tras la denuncia de Benserhir, el comandante del 17º Regimiento de Ingenieros Paracaidistas, Michel Esparsa, presentó una denuncia contra los tres soldados, que admitieron los hechos y fueron expulsados del Ejécito.

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