Los restos del rabino Jonathan Sandler, sus hijos de 4 y 5 años, y la hija de 7 años del director de la escuela Ozar Hatorah de la ciudad francesa de Toulouse reciben su último adiós en Jerusalén.

Una multitud asiste al funeral, la mayoría de ellos pertenecientes a la gran comunidad francesa que vive en la ciudad.

Esta mañana, el ministro de Relaciones Exteriores de Francia, Alain Juppe, quien acompañó los cuerpos hasta Israel, describió los asesinatos como “barbáricos”.

Juppe asistió primero a una breve ceremonia religiosa que se realizó en la misma pista del aeropuerto Ben Gurion y se reunió luego con el presidente israelí, Shimon Peres.

Anuncios