El primer ministro, Biniamín Netanyahu, rechazó el llamado a reducir los impuestos y aumentar el gasto público, señalando que su administración está usando el dinero de los impuestos para salvaguardar la seguridad de Israel y su economía.
“Necesitamos los impuestos para comprar más [sistemas de defensa antimisiles] Cúpula de Hierro (Iron Dome o Kipat Barzel), para terminar la construcción de la valla de seguridad [en la frontera con Egipto], para pagar la educación gratuita a los niños, para pavimentar las carreteras, tender vías ferroviarias, y ayudar a los ancianos y a los necesitados”, subrayó el titular del Ejecutivo.
El sábado, cientos de manifestantes tomaron las calles de Tel Aviv para protestar contra la decisión de Netanyahu
de subir el precio de la nafta en sólo 5 agorot (centavos de shekel), cuando inicialmente se esperaba una suba de 20 agorot.
Los nuevos precios llevaron la nafta de 95 octanos a 8 shekels, incluyendo el servicio de carga de las estaciones de servicio, y en cambio a 7.79 shekels para el autoservicio.
La decisión de moderar el aumento del precio de la nafta será factible recortando los impuestos sobre el combustible, y ese déficit presupuestario se cubrirá, a su vez, recortando el gasto público y los empleos gubernamentales.
Netanyahu rechazó los llamados a disminuir los impuestos y aumentar el gasto público, enfatizando que quienes impulsan esas demandas “carecen de conocimientos económicos y de responsabilidad”.
Anuncios