La policía detuvo este domingo al menos a 27 activistas pro-palestinos que volaron a Israel como parte de la “aéreoflotilla”.
El gobierno de Israel se mostró conforme por los resultados del operativo de seguridad desplegado en el aeropuerto internacional. Al menos así lo transmitió el vicecanciller israelí, Danny Ayalon, quien destacó “los resultados de una estrategia bien preparada para impedir la infiltración de activistas y provocadores, cuyo objetivo es violar la soberanía de Israel”, consignó la Agencia Judía de Noticias (AJN).
“Hemos estado trabajando con nuestros socios para asegurar que Israel, como cualquier otra nación, impida que elementos problemáticos ingresen a nuestro país con el fin de actuar en contra de nuestros intereses nacionales y de seguridad”, expresó Ayalon a través de la red social Twitter.
En tanto, tres personas que llegaron a bordo de un vuelo de la compañía israelí El Al, procedente de París, fueron interrogados en un stand creado por el Ministerio del Interior en el aeropuerto de Ben Gurion.
No obstante, las tres personas fueron puestas en libertad posteriormente y se les permitió la entrada al país.
Cuatro de los activistas que fueron detenidos llegaron a Israel desde París. Varias horas más tarde, las autoridades negaron la entrada a un ciudadano portugués que llegó de Jordania y otro de nacionalidad canadiense, que voló a Israel desde Estados Unidos.
La mujer que la policía describió como “líder de la aéreoflotilla” fue detenida junto con otros tres manifestantes que llegaron en un vuelo procedente de Suiza. Los activistas se espera que sean devueltos a los países de procedencia.
Funcionarios del aeropuerto citados por el portal de noticias Ynet confirmaron que hasta esta tarde eran 27 activistas detenidos, entre ellos 15 ciudadanos franceses. Además se informó que cuatro israelíes fueron detenidos para ser interrogados.
Cientos de policías armados custodiaban el aeropuerto con el objetivo de impedir la entrada de unos 2.000 activistas de al menos 15 países diferentes, principalmente de Europa. La policía estimó que entre 500 y 1.000 activistas realmente tuvieron éxito al embarcarse en los vuelos y llegarán al aeropuerto Ben-Gurion.
El domingo se espera que sea uno de los días más activos de Israel en lo que tiene que ver con los viajes aéreos, con unos 45.000 pasajeros que aterrizarán y despegarán del aeropuerto Ben-Gurion.
La Terminal 3 se mantuvo relativamente tranquila con el movimiento normal de pasajeros dentro y fuera, y una presencia policial notable en la terminal de llegadas.
Un pequeño número de activistas pro-Israel con banderas israelíes también estuvo presente a la espera de la llegada de activistas pro-palestinos. Uno de los activistas pro-Israel, Yoni Klein, de Ramat Gan, dijo: “Tenemos que mostrar nuestro sionismo y proporcionar una mejor hasbara (diplomacia pública). El mundo no ve esto lo suficiente”.
Un soldado canadiense, Ze’ev Ben-Yosef, de 24 años, que llegó a Israel desde Vancouver hace tres meses era parte de los activistas pro-Israel en el aeropuerto. “Estoy aquí para mostrar mi solidaridad con el Estado de Israel”, dijo Ben-Yosef, añadiendo que los activistas de la aéreoflotilla “vienen con malas intenciones y quieren causar una interrupción en el aeropuerto”. “Estamos aquí como patriotas que somos leales al Estado de Israel y para demostrar que con cada acto de odio nos hacemos más fuertes”, aseveró.
Según consignó el diario The Jerusalem Post, el diputado Michael Ben-Ari, de Unión Nacional, también estuvo presente para protestar contra la aéreoflotilla, junto con la activista de derecha Baruch Marzel.
Las aerolíneas cancelaron más del sesenta por ciento de los vuelos de 1.500 agitadores pro-palestinos que tenían planeado arribar a Israel, para tomar parte en una protesta masiva en la región, afirmó una portavoz del grupo autodenominado “Bienvenidos a Palestina”.
Mazin Qumsiyeh, una vocero de la organización que promueve la protesta, afirmó que Lufthansa, Easyjet y Air France notificaron la cancelación de
los vuelos y que los activistas amenazan con tomar acciones legales contra las compañías aéreas.
El Ministerio de Relaciones Exteriores durante las últimas semanas mantuvo conversaciones con las cancillerías de todo el mundo, en las que explicó la posición de Israel sobre la marcha y dejó en claro que quienes participarán en estos actos de provocación no se le daría un visado de entrada.
Asimismo, las autoridades israelíes distribuyeron entre las compañías aéreas los nombres de unos 1.200 activistas pro-palestinos que se esperaba que participen, con la esperanza de que las empresas les impidan el embarque.
Un funcionario explicó que si alguien vuela a un país sin el visado o no se da esa visa cuando ingresa al país, la responsabilidad y gastos para volar de vuelta recae en la línea aérea.
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