La compañía egipcia de gas natural anunció que rescindió su contrato de suministro de gas a Israel debido a violaciones de obligaciones contractuales, una decisión que según Israel podría ensombrecer un acuerdo de paz entre ambos países.

El pacto de suministro de gas natural firmado en 2005 se volvió símbolo de las tensiones entre Israel y Egipto desde que comenzó la revuelta egipcia.

Para muchos egipcios, representa las cercanas relaciones del régimen que el depuesto presidente Hosni Mubarak forjó con Israel y cómo sus aliados se beneficiaron considerablemente con ese tipo de negocios.

Los detractores afirman que Israel recibía el gas a precios por debajo del mercado y que las personas cercanas a Mubarak ganaban millones de dólares de las ventas, lo que a su vez significó millones de dólares en pérdidas por divisas no recibidas por Egipto.

Desde que comenzó la revuelta hace más de un año, terroristas egipcios sabotearon 14 veces con explosivos el gasoducto que sirve a Israel y a Jordania.

El Gobierno de Israel insistió en que paga un precio justo por el gas que recibe.

El director de la empresa egipcia, Mohamed Shoeb, dijo que la decisión de rescindir el contrato no tuvo carácter político.

«Esto no tiene nada que ver que no sean relaciones comerciales», agregó Shoeb y afirmó que Israel no pagó por el servicio de gas desde hace cuatro meses.

Sin embargo, el vocero del ministerio de Exteriores israelí, Yigal Palmor, negó esa afirmación.

El ministro de Finanzas de Israel, Yuval Steinitz, dijo que el anuncio unilateral de Egipto era de gran preocupación, política y económicamente.

«Se trata de un peligroso precedente que opaca el acuerdo de paz y la atmósfera pacífica entre Israel y Egipto», dijo Steinitz en una declaración.

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