Israel se convirtió en uno de los principales proveedores de contenidos para la televisión estadounidense. El ejemplo mejor es la producción Homeland , una remake de Hatifum ( Secuestrados ), originaria de Israel. No es el único caso: ya lo habían hecho con la adaptación de Be Tipul , en la que contaban la historia de un psicoanalista en plena sesión con sus pacientes, que luego se convirtió en In Treatment , protagonizada por Gabriel Byrne, del 2008 hasta el 2011, cuando HBO la canceló. Fox se arriesgó el año pasado a producir la comedia romántica Traffic Lights , para la cual tomó prestados los guiones de la producción israelí Ramzor , que lleva nueve temporadas, pero que en Estados Unidos solo alcanzó a sobrevivir una en las pantallas. Igual pasó con The Ex List , que contaba la historia de una mujer que buscaba a una parasicóloga para encontrar al amor de su vida. Solo duró unos cuantos episodios, a pesar de que su par israelí, Mythlogocial X , fue un éxito en la televisión local.
Los fracasos no frenaron las compras de contenidos. HBO tiene en preproducción The Naked Truth , drama policiaco, producido por Clyde Phillips (artífice de las serie Dexter ); al igual que Pillars of Smoke , que sigue el caso de un grupo de jóvenes que desaparecen de un kibutz y que, en este momento, está en proceso de reescritura para convertirse en uno de los proyectos importantes de NBC. A estas se suma también Life isn’t Everything , retrato divertido de una pareja de divorciados que no pueden desligarse del todo. El proyecto fue adquirido por la cadena CBS este año, gracias al éxito que ha alcanzado la producción original Hachaim Ze Lo Hakol, que lleva nueve temporadas al aire en Israel.
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