Hagai Amir (43), hermano de Ygal Amir, el asesino del primer ministro israelí Itzjak Rabín, fue puesto en libertad luego de pasar 16 años y medio en prisión por complicidad en el crimen que conmocionó a Israel y que, según algunos analistas, destruyó una gran oportunidad de lograr la paz en la región.
Hagai fue cómplice en el asesinato de 1995, mientras que su hermano Yigal, un ultranacionalista fanático, cumple una condena perpetua por dispararle al primer ministro después de una manifestación a favor de la paz en Tel Aviv.
«Estoy orgulloso de los que hice», dijo Amir después de su liberación a la estación Israel Radio.
Para muchos ciudadanos, el asesinato de Itzjak Rabín, quien tenía una férrea agenda de paz, transformó radicalmente el curso de las negociaciones entre palestinos e israelíes.
Los hermanos Amir se oponían a la política de Rabín de ofrecer territorios a los palestinos a cambio de la paz y seguridad.
El canal 2 israelí mostró a varias decenas de activistas a favor de la paz afuera de la prisión antes de la liberación de Amir con letreros que decían: «No perdonamos, no olvidamos».
Amir salió de prisión y se fue en una camioneta blanca mientras los presentes gritaban «¡Desgracia!».
Amir fue trasladado a la casa de su tío en el asentamientos judío de Shavei Shomrón, en Cisjordania, en su primera noche de libertad.
«Pasaron 16 años y medio y es doloroso e insultante como si fuera ayer y quiero gritar pero qué más se puede decir», escribió Noa Rothman, nieta de Rabín, en su página de Facebook.
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