Las fuerzas de seguridad egipcias interceptaron un convoy integrado por tres vehículos, que escondían en su interior una gran cantidad de armas y que se dirigían hacia la península del Sinaí.
El cargamento, que incluía misiles tierra-tierra, misiles antitanques y lanzagranadas RPG, provenía de Libia y estaba destinado a la zona de El Arish y Rafiah.
Una fuerza de seguridad egipcia añadió que las camionetas fueron detenidas en un puesto de control carretero durante una casual revisación de rutina.
Los coches fueron interceptados en una carretera costera que entre las ciudades de Matruh y Alejandría.
Según el informe del periódico egipcio Al Ahram, las fuerzas de seguridad incautaron más de 40 misiles tierra-tierra, 17 lanzagranadas RPG, lanzadores de proyectiles de mortero de 120 mm, siete ametralladoras de asalto, equipo de vigilancia y más de 10 mil balas.
El diario Al Sharq al Awsat reportó que “esas eran armas cualitativas – no las que usted usaría para enfrentar a la policía regular. Esto indica la preparación para una confrontación con el ejército egipcio”.
Según las fuentes del diario, el cargamento “no estaba patrocinado por individuos privados, sino por agencias de inteligencia internacionales que tratan de socavar la seguridad interna de Egipto”.
Fuentes egipcias señalaron que los conductores admitieron que eran conscientes del contenido de la carga que transportaban.
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