El presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, volvió a cargar contra Israel al compararlo con un molesto insecto y sostener que el Estado hebreo no representa una amenaza para el programa nuclear de Teherán.
“Israel no es más que un mosquito que no puede ver el amplio horizonte de la nación iraní”, dijo el mandatario iraní en Jorasán una provincia del noreste iraní, según la agencia de noticias FARS.
Ahmadinejad sostuvo que “los estados regionales” estaban siendo engañados por las “potencias arrogantes e imperialistas” con la compra de miles de millones de dólares en armas ante la creciente especulación de una inminente guerra que involucra a Irán e Israel, consignó la agencia de noticias IRNA.
Tales compras militares, dijo el presidente islámico, son innecesarias, porque no hay tal guerra en el horizonte.
De esta manera, el presidente iraní se refirió a los “gobernantes” que vendieron “su petróleo” por 60.000 millones de dólares en armas.
Aunque no mencionó explícitamente los nombres de los países, Arabia Saudita mantiene un importante acuerdo de armas con Estados Unidos, que incluye la compra de aviones de combate F-15 por una suma de 30.000 millones de dólares.
Según consignó el portal de noticias de Arutz Sheva, Ahmadinejad también mantuvo que la guerra no es esencial para lograr la “destrucción de Israel”. “Si los países de la región cortan los lazos con los sionistas, significará el final de este régimen títere”, sostuvo.
Ahmadinejad negó en forma reiterada la existencia del Holocausto y amenazó con destruir el Estado hebreo, calificándolo como un “tumor canceroso”.
Sólo unos pocos meses después de asumir el cargo en octubre de 2005, el presidente iraní afirmó que, “con la fuerza de Dios detrás de él, pronto experimentaremos un mundo sin Estados Unidos y el sionismo”.
La semana pasada el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei criticó “la retórica belicista de Estados Unidos contra Irán”, incluyendo la afirmación del presidente Barack Obama de que “todas las opciones están sobre la mesa.”
Asimismo consideró que una guerra “puede ser 10 veces más dañina para Estados Unidos que para Irán”.
Ante el temor de un ataque israelí inminente, las potencias occidentales mantienen el sistema de sanciones contra el régimen islámico, y busca agotar las soluciones diplomáticas para reducir las ambiciones de Irán y la probabilidad de un ataque israelí.
El mes pasado, las conversaciones nucleares se llevaron a cabo en Estambul, Turquía entre los diplomáticos internacionales y de Irán en un esfuerzo por frenar el programa iraní, que la jefa de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, calificó de “constructiva y útil.”
El canciller iraní, Ali Akbar Salehi, redujo su optimismo sobre los avances en las negociaciones continuas con Estados Unidos, Rusia, China, Alemania, Francia y Gran Bretaña.
Las partes tienen previsto reunirse de nuevo en Bagdad el 23 de mayo.
Antes de la reunión en Bagdad, las discusiones se llevarán a cabo en Viena, Austria, para abordar “las cuestiones pendientes y eliminar las ambigüedades”, dijo el enviado de Irán ante el Organismo Internacional de Energía Atómica, Ali-Asghar Soltanieh.


Exiliados: Irán está desarrollando la bomba atómica Un informe publicado por el grupo de oposición iraní Mujahedin e Khalq (MEK) señala que Teherán está acelerando su programa nuclear.
El informe y sus organigramas describen a las agencias involucrados en el programa nuclear iraní e identifica a sesenta científicos realizando investigaciones vinculadas con el desarrollo de la bomba atómica en once instituciones y compañías, que operan clandestinamente bajo el control del Ministerio de Defensa.
Según el reporte, la secreta Organización de Investigación para la Nueva Defensa (conocida en persa por su abreviatura SPND), lleva adelante la investigación y las pruebas de ojivas y detonadores, entre otros.
El SPND tiene su cuarte general en Mojdeh, una instalación militar situada cerca de Tehrán, y está encabezada por Mohsen Fakhrizadeh-Mahabadi. Este último ha sido identificado por las agencias de inteligencia occidentales como el principal responsable del programa nuclear militar y sobre él pesan las sanciones de las Naciones Unidas.
El reporte de MEK también identifica una instalación denominada “Centro de Explosivos, Investigación y Tecnología de Detonaciones” – conocido como METFAZ por sus iniciales en persa – cuya sede está ubicada en un edificio de cinco pisos en el barrio Pars, de Teherán.
Sus investigadores son responsables del desarrollo de explosivos de alto poder para detonadores nucleares y de los test conducidos en la base militar de Parchin, una instalación de la que – desde hace mucho tiempo – se sospecha que ha estado vinculada a las actividades nucleares y a la que Irán se niega a permitir el ingreso de los inspectores de la ONU.
Según el informe, el SPND está compuesto por siete subdivisiones: una división que trabaja con el principal componente de la bomba, incluyendo el uranio enriquecido, un departamento que diseña y moldea el materia que se precisa para construir la bomba, una división encargada de producir los metales que se precisan para una ojiva nuclear, un departamento que produce materiales altamente explosivos empleados para provocar una detonación nuclear, una agencia que investiga los materiales químicos avanzados, una división encargada de los cálculos electrónicos para fabricar la bomba nuclear y una división responsable de las actividades con laser que se precisan para un arma atómica.
Según algunos expertos la información de MEK contradice la evaluación de que Irán aún no ha tomado la decisión de fabricar la bomba atómica; en tanto que otros se mantienen escépticos sobre la confiabilidad de la información proporcionada por los exiliados iraníes.
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