Arquitectos y economistas coincidieron en que la solución a la crisis habitacional de Israel sería el diseño de un nuevo modelo de Estado que incluya una importante inversión para levantar una mega-ciudad que abarque la mayor parte del centro de Israel.
Los expertos dicen que estos modelos pueden solucionar los problemas de vivienda para un máximo de 10 millones de personas sin aumentar los precios de las propiedades.
Este modelo, conocido como megalópolis, prevé transformar la zona urbana de la ciudad en estado, similar a Singapur y Hong Kong. Según la propuesta, toda la zona entre Haifa y Beer Sheva, en el en el sur de Israel, se urbanizarán por completo.
El desarrollo urbano de esta región no dañará el medio ambiente, según aseguraron los especialistas. Las grandes ciudades pueden incluir muchos parques y mantener de manera más eficaz el medio ambiente.
Además, los parques de la ciudad, de acuerdo con este enfoque, son más accesibles al público y aprovechan mejor las zonas abiertas que los bosques y campos.
La idea de megalópolis también es apoyada por la afirmación de que Israel es demasiado pequeño y centralizado que debe incluir más de un centro metropolitano.
Un país de 21.000 kilómetros cuadrados y 7,8 millones de personas necesita una gran ciudad.
El economista Yaakov Sheinin, fundador y CEO de los modelos económicos, comparó a Israel con Londres, y consideró que no hay problema de hacinamiento urbano en Israel. La zona comprendida entre la costa y la Línea Verde, Hadera y Ashdod, es de 1.400 kilómetros cuadrados, al igual que Londres y sus suburbios, apuntó.
“Ocho millones de personas viven en Londres dentro de esta área”, dice Sheinin. “Aquí sólo 3,5 millones de personas viven en la misma zona. No está lleno de gente”, sostuvo.
Por eso, según Sheinin, la clave es crear una gran área metropolitana para el desarrollo de un sistema de transporte masivo para permitir el movimiento rápido y eficiente de los suburbios hacia el centro.
Sheinin sostiene que a pesar de ser un país pequeño, Israel tiene muchas deficiencias, una ventaja importante es que todo está cerca.
“Cuando los estadounidenses hablan de los suburbios de Nueva York que significan Connecticut. Eso es una hora de tren”, indicó. “Si el tren a Sderot fuese adecuado, la ciudad se convertiría en un suburbio de Tel Aviv”, señaló.
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