El candidato de los Hermanos Musulmanes, Mohamed Mursi, fue declarado nuevo presidente de Egipto, según anunció el presidente de la Comisión de las Elecciones Presidenciales, Faruk Sultán.

Mursi se proclamó vencedor con 13.230.131 votos, un 51,73%, según informó Sultán en una rueda de prensa. Una victoria, muy ajustada con su rival Ahmed Shafiq que conseguió el 48,27%, 12.347.380 votos.

Así, Mursi se convierte en el primer presidente de Egipto tras la caída de Hosni Mubarak, en febrero de 2011. Pero también, lleva a los Hermanos Musulmanes a la Presidencia por primera vez en sus 84 años de historia, la mayoría de los cuales transcurrieron en la ilegalidad.

Con el anuncio se pretendía satisfacer al menos una de las demandas de los cientos de manifestantes que permanecieron acampados desde hace dos días en la plaza Tahrir de El Cairo, y que también exigen la derogación de la enmienda constitucional promulgada el pasado domingo por el Ejército, y que modifica la Declaración Constitucional del 30 de marzo de 2011.

Esta acampada supone la prolongación de la masiva manifestación del viernes, convocada por los grupos revolucionarios bajo el lema «Vuelta de la Legitimidad» con el apoyo de los partidos islamistas.

La tensión vivida en el país, venía motivada porque tanto Mursi como Shafiq habían proclamado a lo largo de esta semana su victoria, de acuerdo a los datos de los que disponían sus respectivos equipos.

En la misma rueda de prensa, el presidente de la Comisión Electoral destacó que sólo tuvieron que revisar diferentes impugnaciones en los resultados de un centenar de las más de 13.000 que había.

La decisión de la Comisión Electoral no puede ser impugnada ni apelada por los candidatos, al ser la última instancia responsable de los comicios.

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