WikiLeaks

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“Una guerra convencional ahora sería preferible a un Irán nuclear”, llegan a decir los gobernantes de Emiratos Árabes Unidos (EÁU) y Bahréin en sus conversaciones con altos cargos de EE UU. según se refleja luego de conocerse el domingo las filtraciones publicadas por el sitio web Wikileaks, y reproducidas por diversos medios del planeta, entre ellos “El País” de España, “The New York Times” de Estados Unidos y “The Guardian” del Reino Unido. También se supo que Irán utilizó ambulancias de la Media Luna Roja para infiltrar agentes de inteligencia y armamento en el Líbano.

El rey saudí apoya la intervención militar
Significativamente los temores que la República Islámica despierta en Israel no se diferencian mucho de las que ocasiona entre sus vecinos árabes, algo que les convierte en extraños compañeros de viaje. También los saudíes están dispuestos a llegar hasta el final, según se desprende del despacho que firma el ministro consejero de la Embajada norteamericana en Riad, Michael Gfoeller, dando cuenta de una visita del general David Petraeus y el embajador estadounidense en Bagdad al rey Abdalá, en abril de 2008. El embajador saudí en Washington, Adel “al Jubeir recordó los frecuentes llamamientos que el rey ha hecho a EEUU para que ataque Irán y ponga fin a su programa de armas nucleares”, escribe Gfoeller (documento 150519). “Les dijo que cortaran la cabeza de la serpiente”, cita el diplomático a Al Jubeir quien utiliza un símil habitual entre los árabes.
Y es que la prevención del monarca saudí hacia su vecino es colosal. “El objetivo de Irán es causar problemas”, le confía Abdalá de Arabia Saudí a John Brennan, asesor para la lucha antiterrorista del presidente Barack Obama, durante una audiencia en marzo del año pasado. El contenido de los 90 minutos de conversación entre ambos quedó recogido en el informe que al día siguiente elaboró el entonces embajador estadounidense en Riad, Ford M. Fraker (documento 198178). “Sin duda están algo desequilibrados”, cita textualmente al rey quien describe a Irán como “un vecino al que uno trata de evitar” y declara: “Qué Dios nos libre de ser víctimas de la maldad iraní”.

EÁU considera “inaceptable” a un Irán nuclear
En el vecino Abu Dhabi, que preside la federación de EÁU y es el mayor productor de petróleo de los siete emiratos, las ambiciones de Teherán se ven con mayor preocupación. El jeque Mohammed bin Zayed “describió un Irán nuclear como absolutamente inaceptable”, asegura el embajador Richard Olson al dar cuenta de la cena que el príncipe heredero de Abu Dhabi y hombre fuerte de la federación ofreció al secretario del Tesoro, el 15 de julio de 2009.
“Está convencido de que se desatará un infierno si Irán llega a hacerse con la bomba, con Egipto, Arabia Saudí, Siria y Turquía desarrollando su propia capacidad nuclear militar, e Irán instigando el conflicto entre suníes y chiíes por todo el mundo”, advierte el diplomático. Pero Al Nahayan, “el hombre que dirige” el país y “quien decide en asuntos de seguridad” aunque su único título oficial es vice comandante supremo de las Fuerzas Armadas de EÁU, va más allá y considera “una guerra convencional con Irán en el corto plazo como claramente preferible a las consecuencias a largo plazo de un Irán dotado del arma nuclear”.

Egipto recluta agentes en Irak y Siria para contrarrestar a Irán
“[El presidente egipcio, Hosni] Mubarak tiene un odio visceral hacia la República Islámica, a menudo se refiere a los iraníes como ‘mentirosos’ y les acusa de querer desestabilizar Egipto y la región”, escribe la embajadora norteamericana en El Cairo, Margaret Scobey, en un informe a la secretaria de Estado, Hillary Clinton, el pasado febrero (documento 191130). En su opinión, “no hay duda de que Egipto considera a Irán como la mayor amenaza a largo plazo, tanto por su desarrollo de capacidad nuclear como por su intento de exportar la revolución chií”. Aún así, matiza Scobey, “Mubarak le ha dicho a[l enviado especial para Oriente Próximo George] Mitchell que no se opone a que Estados Unidos hable con los iraníes, mientras ‘no nos creamos una palabra de lo que dicen”.
A finales de diciembre del año pasado, el jefe del Estado Mayor del Ejército israelí, el teniente general Gabi Ashkenazi, le dijo al congresista norteamericano Ike Skelton que “Mubarak asegura que Irán está promoviendo el cambio de régimen en Egipto”, tal como recoge el resumen de la entrevista elaborado por la Embajada de EEUU en Tel Aviv (documento 241399). Ninguno de los despachos disponibles cita esa denuncia de una fuente directa, pero los dirigentes egipcios se muestran muy preocupados con la penetración iraní en su país.
Egipto ya ha “empezado un enfrentamiento con Hezbolá e Irán”, le anunció el jefe de los servicios secretos egipcios, el general Omar Soliman, al almirante Michael Mullen, el jefe de la junta de jefes del Estado Mayor del Ejército norteamericano, durante una visita a El Cairo en abril del año pasado (documento 204990). Irán “es muy activo en Egipto”, explica. Su principal objetivo es utilizar el país de las Pirámides para canalizar su ayuda financiera a Hamás que cifra en 25 millones de dólares al mes, según el despacho que firma Scobey. No obstante, Soliman asegura que están frustrando esos esfuerzos y pone como ejemplo que han impedido varios intentos iraníes de “pagar los salarios de los Batallones Al Qasam” y detenido a los miembros de la primera célula de Hezbolá en Egipto. Otra intrusión iraní, según Soliman, es el intento de “recabar el apoyo de los beduinos del Sinaí para facilitar el tráfico de armas a Gaza”.
Mullen le expresa su agradecimiento por los esfuerzos para combatir el contrabando y le abre la puerta a que pueda pedir “asistencia adicional para la seguridad en la frontera en cualquier momento”. Solimán insiste en la amenaza iraní. “No vamos a consentir que Irán opere en Egipto”, afirma antes de añadir en que ya han advertido a Teherán de que si lo hacen, ellos también interferirán en Irán. De hecho, confía, su departamento “ya ha empezado a reclutar agentes en Irak y Siria”. Se supone que para infiltrarlos en la República Islámica. “Irán debe pagar un precio por su comportamiento”, concluye.

Jordania alerta ante la extensión del arco chií
“La metáfora que más a menudo utilizan los funcionarios jordanos cuando se habla de Irán es la de un pulpo cuyos tentáculos llegan insidiosamente a manipular, fomentar [sic] y minar los planes mejor establecidos de Occidente y los moderados de la región”, escribe el embajador estadounidense en Ammán, Stephen Beecroft, en un informe sobre cómo reaccionarían los países de la zona a un eventual compromiso de EEUU con Irán (documento 200230). “Aunque los funcionarios jordanos dudan de que el diálogo con Estados Unidos vaya a convencer a Irán de retirar sus tentáculos, opinan que pueden cortarse privando a Irán de asuntos polémicos que le convierten en héroe para la calle árabe, como su defensa de la causa palestina”.
“El rey Abdalá indicó al enviado especial George Mitchell en febrero que la implicación directa de EEUU con Irán en este momento solo profundizaría las divisiones intra árabes y que más ‘países sin agallas’ se pasarían al lado iraní”, menciona Beecroft. El monarca jordano fue el primero en advertir del riesgo de un “arco chií”, que iría desde Irán hasta Líbano, pasando por las minorías del Golfo y sobre todo Irak, si se intervenía para derribar al régimen de Saddam.
Algunos de sus asesores siguen temiendo que “EEUU y Occidente permitan que Irán sea hegemónico en Irak y a través de la región a cambio de abandonar su programa nuclear”, recoge el informe. También menciona que Zeid Rifai, presidente del Senado hasta diciembre de 2009, predice que el diálogo con Irán no llevará a ninguna parte: “Bombardeen Irán o vivan con una bomba iraní. Sanciones, zanahorias, incentivos, no funcionarán”. En definitiva, los jordanos temen que Irán sea el único que se beneficie del diálogo con EEUU, y que a ellos les toque paga el precio.
La sombra de Irán aterra al rey de Bahréin. “Hay que parar ese programa”, le dice el rey Hamad bin Isa al Khalifa de Bahréin al general Petraeus, en noviembre de 2009 cuando éste era comandante del Mando Central (CENTCOM) estadounidense (documento 232927). El informe de la reunión que elabora el embajador norteamericano en Manama, Adam Ereli, señala que el monarca defiende “con fuerza que se actúe para acabar con [el] programa nuclear [iraní], por cualquier medio necesario”. “El peligro de dejarlo avanzar es mayor que el peligro de pararlo”, cita textualmente al rey.

La Media Luna Roja traficó armas para Hezbolláh
Otros documentos dicen que Irán utilizó ambulancias de la Media Luna Roja (similar a la Cruz Roja) para el contrabando de armas y agentes de inteligencia hacia el Líbano durante la Segunda Guerra del Líbano en 2006.
Según el diario británico The Guardian, una fuente iraní también dijo a los diplomáticos de EE.UU. que el personal de ambulancias ayudó a oficiales de la Guardia Revolucionaria iraní a infiltrarse en otros estados de la región, entre ellos Irak.
La Media Luna Roja ha negado los informes.
La fuente, que está afiliada con la Media Luna Roja, dijo a los estadounidenses que agentes secretos iraníes enviaron ayuda a Hezbolláh de esta manera que era militar, no médica. Agentes especiales de las unidades de élite fueron introducidos de contrabando en el país.
Los suministros médicos, según los documentos, eran sólo una cubierta para las armas.

Israel le pidió a la Autoridad Palestina que tome Gaza
Los documentos de WikiLeaks indican que el Ministro de Defensa Ehud Barak consultó con Fatah y Egipto la posibilidad de que ellos tomen el control de Gaza luego de la operación israelí “Plomo fundido”, propuesta que recibió el rechazo por parte de ambos.
Barak advirtió que un ataque contra Irán era viable solo hasta finales de 2010
Un cable de 2009 del gobierno estadounidense divulgado el domingo por el sitio web Wikileaks cita al ministro de Defensa, Ehud Barak, informando a funcionarios estadounidenses de que un ataque contra las instalaciones nucleares de Irán era viables hasta el final de 2010, pero después de esa fecha, “cualquier solución militar resultaría en daños colaterales inaceptables. ”

Netaniahu no teme las nuevas revelaciones de Wikileaks
El Primer Ministro israelí, Benjamín Netaniahu, aseguró horas antes de conocerse las revelaciones de Wikileaks que no les teme porque su país mantiene un discurso similar en público y en privado. “Generalmente hay una distancia entre lo que se dice en público y en privado, pero en el caso de Israel esa distancia no es grande”.
“En otros países la distancia es extremadamente grande”, dijo Netaniahu.

Netaniahu señaló que Washington no le ha comunicado que la divulgación incluya “material sensible específico relativo a Israel”, aunque reconoció que difícilmente habrá “podido clarificar” cuáles son los 250.000 documentos secretos relacionados con la guerra en Irak que incluye la filtración. Según Wikileaks, se trata de una lectura de las comunicaciones entre el Departamento de Estado de EEUU y las 297 embajadas, consulados y misiones en todo el mundo. Netaniahu señaló en este sentido que “Israel no es el centro de la atención internacional”.
El Viceministro israelí de Exteriores, Daniel Ayalon, ha dejado claro que “ningún documento puede dañar” las relaciones entre Israel y Estados Unidos.

Aclaración del diario El País de España
El País admitió que no utilizó “todos los papeles obtenidos por Wikileaks”. Y aclara que, como “se trata de relatos que aportan pistas sobre acontecimientos importantes pero que son narrados por una sola fuente, el servicio diplomático de Estados Unidos, El País no ha podido corroborar todos esos relatos y ha prescindido de algunos que ha considerado de dudosa credibilidad. Pero sí ha certificado otros y ha operado de forma responsable con la intención de causar el menor daño posible”. Y cuenta que, “entre otras precauciones, se ha decidido aceptar los compromisos a los que The New York Times llegue con el Departamento de Estado para evitar la difusión de determinados documentos”. Es decir, deja en manos del periódico estadounidense la publicación o no de algunas cuestiones.

El Emirato de Bahrein, primer Estado árabe con embajador judío

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Pertenece a la minoría judía del reino, apenas formada por 40 miembros.
Pueden practicar su religión sin restricciones y tienen sinagoga y cementerio propio.
La diplomática y el resto de judíos no pueden viajar a Israel.

MÓNICA G. PRIETO – BEIRUT.

El pequeño reino de Bahrein, situado en el Golfo Pérsico, acaba de hacer Historia convirtiéndose en el primer Estado árabe que nombra a un judío como embajador en el extranjero.

El monarca Hamad bin Isa al Jalifah ha encargado la legación diplomática de su país en Estados Unidos a Huda Azar Ibrahim Nono, una legisladora de 43 años perteneciente a la minoría judía del reino, apenas formada por 40 judíos. La mayoría de los habitantes de Bahrein, un estado musulmán con medio millón de ciudadanos, profesan la rama chií del Islam (el 65%) aunque están gobernados por la elite suní.

“Es un gran honor para mí ser nombrada la primera embajadora en Estados Unidos de America y estoy deseando hacerme cargo de este desafío”, explicó Nono a la agencia Associated Press. El decreto firmado por Al Jalifah, recogido por la agencia local, no especificaba el destino asignado a la senadora, pero en los medios de Bahrein su nombre sonaba, desde principios de año, como posible enviada a Washington.

Nono, que especificó a la agencia norteamericana no haber sido elegida por su religión, se declaró dispuesta a servir a su nación “antes de nada como bahreiní”. Su primer cargo oficial fue en el Consejo de la Shura, la Cámara Alta del reino –una monarquía constitucional- en la que sólo dos de sus 40 miembros, junto a la propia Huda, son judíos. El primer representante de esta minoría fue Ibrahim Dawud Nono, un hombre de negocios emparentado con la próxima embajadora, que fue nombrado por el rey miembro del Consejo Consultivo en 2000, mientras que Huda Nono fue elegida en 2002 –año en el que se les concedió a las mujeres del reino el derecho a voto- y sirvió durante tres años, antes de ser trasladada al Ministerio de Asuntos Exteriores.

Desde la cámara alta bahreiní, Huda Nono fundó la Sociedad de Observación de los Derechos Humanos de Bahrein, opuesto a la pena de muerte aunque criticado por organismos independientes que lo describían como una “ONG falsa” encargada de promover la política gubernamental a costa de la defensa de los Derechos Humanos. Según el diario emiratí ‘The National’, Nono fue incluso expulsada de una cumbre anti tortura en Ginebra junto a otro legislador bahreiní, Faysal Fulad.

Originario de Irak, país que tenía una amplia comunidad judía hasta la creación del Estado de Israel, la familia de Nono se trasladó a Bahrein a principios del siglo XX junto con otras familias originarias de Bagdad, formando una comunidad de 1.500 personas. La mayor parte de ellos se instalaron años después en Israel, una vez que las autoridades judías promovieron la diáspora. Los 40 judíos que se quedaron en el reino del Golfo pueden practicar su religión sin restricciones y disponen de sinagoga y cementerio propio, aunque no pueden viajar a Israel, país con el que Bahrein no mantiene relaciones.

Sin embargo, sus estrechos contactos con Occidente van en aumento. En sus aguas alberga el mando de la V Flota Norteamericana, y tras la firma del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos cerró su Oficina de Boicot a Israel en 2005 para escándalo de muchos de sus parlamentarios, que exigieron su reapertura.

Algunos medios bahreiníes ven, tras el nombramiento de Nono, una maniobra propagandística para intensificar la relación con Estados Unidos y fomentar una imagen aperturista del reino.