La falta de explicaciones es, quizás, la principal razón por la cual la mirilla internacional apunta con dureza a Israel, una vez más, a raíz de los sucesos que mantienen a la población y al mundo entero con la vista puesta en Gaza, en donde se desató la madrugada del lunes un violento enfrentamiento entre supuestos activistas pacíficos y el Ejército, que terminó con la muerte de al menos 9 personas y 37 heridos.

En medio de la lluvia de críticas, el reconocido periodista Ron Ben Yshai (foto), de larga trayectoria y que fue testigo de los eventos que tomaron lugar, brindó al portal de noticias “Ynet” un relato esclarecedor del desarrollo de las acciones que terminaron en tragedia:

Pocos minutos antes del intento de abordar y tomar control del Mavi Marmara (el barco turco), el comandante de la operación fue informado de que 20 personas esperaban en la cubierta donde un primer helicóptero debía dejar al primer equipo de elite de la unidad de Flotilla 13. El plan original era el de desembarcar en la cubierta principal, y desde allí desplazarse al puente del crucero y ordenar al capitán del mismo que frenara.

Los oficiales estimaron que los pasajeros opondrían cierta resistencia, posiblemente violencia menor; por esa misma razón, el comandante de la operación decidió que el helicóptero depositara a los soldados en la cubierta principal. La primera cuerda por la cual descendieron los soldados, fue tomada por los activistas, en su mayoría turcos, y atada a una antena, con la intención de derribar el helicóptero. Pese a esto, los soldados de la unidad de la Flotilla 13, decidieron seguir adelante.

Mientras los soldados del comando descendían uno por uno, ocurrió lo inesperado: los pasajeros que los esperaban en cubierta, los asaltaron con bates, palos, caños de metal y hondas con las cuales disparaban bolas de vidrio. Los soldados fueron derribados uno por uno, siendo duramente golpeados, pero intentaban defenderse.

Sin embargo, para su infortunio, los soldados estaban equipados con rifles de balas de color (paintball), utilizados normalmente para dispersar protestas menores.

El plan de alcanzar al capitán del barco se volvió imposible, aun cuando un segundo grupo de comandos fue descendido a cubierta por otro helicóptero. “Tiren granadas de humo”, gritaba el comandante de la Flotilla 13, que monitoreaba la situación.

En un punto, un soldado fue superado por los atacantes, quienes le quitaron el arma, y lo arrojaron hacia la cubierta inferior, 9 metros abajo. El soldado sufrió un severo golpe en la cabeza, y perdió el conocimiento.

Únicamente tras este hecho, las tropas de la Flotilla 13 pidieron permiso para utilizar fuego vivo. Los soldados sacaron sus pistolas y comenzaron a disparar a las piernas de los pasajeros, siendo esta la única maniobra que los frenó. Sin embargo, los pasajeros comenzaron a responder con fuego vivo.

“Vi la punta de un rifle saliendo de las escaleras”, dijo un comando. “Nos disparó y nosotros disparamos en respuesta. No vimos si le dimos o no. Lo buscamos luego, pero no lo encontramos”. Dos solados recibieron heridas de bala en la rodilla y en el estómago, luego de que los pasajeros les dispararan con pistolas que sustrajeron de los comandos.

Fuente: Aurora Digital