Por Guido Maisuls
Para Cartas desde Israel

Nuestro Estado de Israel esta siendo objeto de una campaña mundial de demonización o satanización mediante acciones de desinformación y descripciones falsas y fraudulentas de la realidad, llevada a cabo por gobiernos, organizaciones internacionales y medios masivos de difusión con la clara intención de deslegitimar al único país democrático de la región.
Para enfrentar esta demonización propongo difundir al mundo estas frases celebres expresadas hace unos años por nuestra querida y recordada Golda Meier donde sintetiza con una claridad asombrosa la verdadera motivación de esta larga, cruenta y penosa lucha a la que está obligado permanentemente nuestro Estado de Israel.

Si no soy yo ¿quién?, si no es ahora ¿cuando? (Hillel)

Golda Meir (גּוֹלְדָה מְאִיר), antes Myerson, nacida Golda Mabovitch (Kiev, Ucrania, 3 de mayo de 1898 – Jerusalén, 8 de diciembre de 1978), fue una política, diplomática y estadista israelí, y la cuarta Primera Ministra de Israel, entre 1969 y 1974.

«La paz llegará, cuando los árabes amen a sus hijos más de lo que nos odian a nosotros».

«No nos gustan las guerras, incluso cuando las ganamos».

«No nos regocijamos con las guerras. Nos regocijamos cuando desarrollamos un nuevo tipo de algodón, o cuando las fresas florecen en Israel».

«El hecho de ser abuela, me da la certeza de que la paz llegará algun día al Medio Oriente: sé que también hay abuelas en Egipto, Jordania y Siria, que quieren que sus nietos vivan»

(Ante la pregunta de un estudiante de la Universidad de Princeton, EE.UU., sobre qué haría Israel si Arafat reconociese al Estado de Israel): «Hay un dicho en yídish que dice, “si mi abuela hubiese tenido ruedas, hubiese sido una carroza”»

«He dado expresas instrucciones, de ser avisada personalmente cada vez que caiga un soldado nuestro, así sea en medio de la noche. Cuando el presidente Nasser dé instrucciones de ser despertado en mitad de la noche cuando caiga un soldado egipcio, llegará la paz»

«Las autoridades árabes no tendrán más remedio que sobreponerse al “shock” de vernos frente a frente en la mesa de negociaciones, y no en el campo de batalla»

«Nosotros decimos “paz”, y el eco nos vuelve del otro lado diciéndonos “guerra”»

«Nunca he sido partidaria de la inflexibilidad, excepto cuando la cosa atañe a Israel. Si se nos critica por que no nos doblegamos, por que no somos flexibles en la cuestión de “ser o no ser”, es por que hemos decidido que, sea como fuere, somos y seremos.»

«Podemos perdonar a los árabes por matar a nuestros hijos. Pero nunca les vamos a perdonar el hacernos matar a los suyos.»

«Podría entender que los árabes quieran borrarnos del mapa. Pero, ¿es que realmente pretenden que cooperemos con ellos en eso?»

«Siempre dijimos tener un arma secreta en nuestra lucha contra los árabes: el no tener alternativa»

(En respuesta a la observación del papa Pablo VI, que le recriminó que los judíos, siendo un pueblo tan compasivo, sea tan inflexible en su propio país): «Su Santidad, cuando fuimos compasivos, débiles y apátridas, nos condujeron a las cámaras de gas»

«Un líder que no duda antes de enviar a su nación a una guerra, no es apto para serlo»