Haciendo eco a 1967, los israelíes de hoy enfrentan la más grande amenaza a su existencia.

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por Charles Krauthammer

En mayo de 1967, en una desvergonzada violación de tratados previos de paz, Egipto le ordenó a los pacificadores de la ONU que salieran de Sinaí, movilizó 120.000 soldados a la frontera israelí, bloqueó los Estrechos de Tirán (la salida sur de Israel a los océanos del mundo), firmó abruptamente un pacto militar con Jordania y, junto a Siria, juró la guerra para la destrucción final de Israel.

Mayo de 1967 fue el mes más desesperado y espantoso de Israel. El país estaba rodeado y solo. Garantías previas de gran poder probaron no tener ningún valor. Un plan para testear el bloqueo con una flotilla occidental falló por falta de participantes. El tiempo se estaba acabando. Forzados a una movilización en masa para protegerse de la invasión – y con un ejército formado mayoritariamente por civiles reservistas – la vida se detuvo por completo. El país estaba muriendo. El 5 de junio Israel lanzó un ataque preventivo en contra de la fuerza aérea egipcia, seguido por inmediatas victorias en tres frentes. La Guerra de los Seis Días es leyenda, pero menos recordado es que, cuatro días antes, la oposición nacionalista (el precursor del Likud de Menajem Beguin) fue por primera vez sumada al gobierno, creando una coalición nacional de emergencia.

Todos entendieron el porqué. No te embarcas en una guerra preventiva terriblemente riesgosa sin la absoluta participación de una amplia coalición representando un consenso nacional. Cuarenta y cinco años más tarde, en medio de la noche entre el 7 y 8 de mayo de 2012, el Primer Ministro Benjamín Netanyahu sorprendió a su país trayendo al principal partido opositor, Kadima, a un gobierno de unidad nacional. Sorprendente porque sólo unas horas antes la Kneset (parlamento israelí) estaba agilizando un proyecto de ley para llamar a elecciones tempranas en septiembre.

¿Por qué el ambicioso Netanyahu cancelaría las elecciones que seguro ganaría?
Porque para los israelíes de hoy, es mayo de 1967. El temor no es tan agudo: El ánimo no es de desesperanza, es sólo un presentimiento. El tiempo se está acabando, pero no tan rápido. La guerra no está a cuatro días de distancia, pero se está asomando. Los israelíes de hoy enfrentan la amenaza más grande a su existencia desde mayo de 1967 – armas nucleares en las manos de mullahs apocalípticos que prometen públicamente la aniquilación de Israel. El mundo está de nuevo diciéndole a los israelíes que no hagan nada mientras se busca una escapatoria. Pero si la escapatoria no se encuentra – como en el ’67 – los israelíes saben que una vez más, tendrán que defenderse solos.
Esta fatídica decisión exige un consenso nacional. Al crear la coalición más grande en casi tres décadas, Netanyahu está estableciendo la premisa política para un ataque preventivo, si es que se llega a eso. El nuevo gobierno ocupa 94 asientos de la Kneset – de 120 – y fue descrito por un columnista israelí como “cien toneladas de cemento sólido”.

Ya basta de la reciente exageración mediática sobre una gran resistencia interna ante la dura actitud de Netanyahu sobre Irán. Dos notables figuras retiradas de la inteligencia recibieron amplia cobertura en el país por haber salido en su contra. No se hizo mención sin embargo, que uno había sido ignorado por Netanyahu para ser el jefe del Mosad, mientras que el otro había sido removido por Netanyahu de su cargo de jefe del Mosad (por consiguiente la disponibilidad del puesto).

Que el partido de centro Kadima (ellos fueron los que sacaron a Israel de Gaza) se fusione a una coalición liderada por el Likud, cuyo ministro de defensa es un ex Primer Ministro Laborista (que una vez le ofreció medio Jerusalem a Arafat) es la definición misma de unidad nacional – y refuta el dicho popular de: “Israel está dividido”. Por el contrario, “Todos están diciendo lo mismo”, explicó un miembro de la Kneset, “aunque puede haber una diferencia en el tono”.

Por supuesto, Netanyahu y Shaul Mofaz (de Kadima) ofrecieron razones más prosaicas para su fusión: obligar el servicio nacional para la ahora exenta juventud ortodoxa, cambiar la ley de elecciones para reducir la desproporcionada influencia de los partidos minoritarios y buscar negociaciones con los palestinos. Pero Netanyahu, el primer Primer Ministro del Likud en reconocer un estado Palestino, no necesitaba a Kadima para entrar en las charlas de paz. Él ha estado esperando por dos años que Mahmoud Abbas se siente en la mesa. Abbas no lo ha hecho. Y no lo hará. Nada cambiará en ese aspecto.

Lo que sí cambia es la posición israelí respecto a Irán. La sólida coalición demuestra la disponibilidad política de Israel a atacar, si es necesario (su disponibilidad militar no está en duda).

Quienes le aconsejan a Israel sumisión, resignación o simplemente paciencia infinita ya no pueden desestimar la dura postura de Israel catalogándola como ‘el trabajo de derechistas incorregibles’. No con un gobierno que ahora representa al 78 por ciento del país.

Netanyahu perdió el derecho a las elecciones de septiembre que le hubieran dado 4 años más en el poder. En cambio, eligió una coalición nacional que garantiza 18 meses de estabilidad – 18 meses durante los cuales, si el mundo no actúa para frenar a Irán (ya sea por diplomacia u otro motivo), Israel lo hará.

Y no será el trabajo de un hombre, de un partido político o de una postura ideológica. Sino que, al igual que en 1967, será el trabajo de una nación.

Esta opinión editorial apareció originalmente en el Washington Post.
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Naksa

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“Israel tiene derecho a defenderse, como cualquier nación soberana”, afirmó Estados Unidos en relación a los enfrentamientos de la Naksa provocados por manifestantes sirios en la frontera norte de Israel.
“Hacemos un llamado a todas las partes para que actúen con moderación. Acciones provocadoras como estas deben ser evitadas. Israel, como cualquier nación soberana, tiene derecho a defenderse”, dijo el Departamento de Estado en un comunicado.
“Estamos profundamente preocupados por los acontecimientos que tuvieron lugar en los Altos del Golán y que dejaron como resultado heridos y la pérdida de vidas”, agregó el comunicado.
Cientos de manifestantes palestinos trataron en varias ocasiones de infiltrarse en Israel a través de dos puntos en la frontera entre Israel y Siria, pero fueron rechazados por un ejército decidido a impedir la repetición de las escenas del día de la ‘Nakba’ en la que más de un centenar de activistas sirios lograron infiltrarse en el territorio israelí.
La televisión siria sostiene que 20 manifestantes murieron y 325 resultaron heridos en los disturbios. Sin embargo, estas afirmaciones no han podido ser verificadas en forma independiente.
“La responsabilidad de los incidentes y de las víctimas recae en quienes llevaron a cabo estas provocaciones, y en todos aquellos que los impulsaron a estas acciones”, señaló el ministro de Defensa Ehud Barak.
Un número indeterminado de manifestantes acamparon en la zona, aludiendo a la posibilidad de un enfrentamiento prolongado, que podría durar días.
En la mañana del domingo, palestinos de los suburbios de Damasco fueron llevados en autobús a la zona limítrofe con Majdal Shams, y a la ciudad fronteriza siria de Kuneitra.
Los manifestantes se congregaron en la frontera sin interferencia de las tropas sirias, en lo que el Ejército de Defensa de Israel calificó como una provocación del dictador sirio Bashar Assad, que fue planeada para distraer la atención del mundo de la masacre contra civiles que están cometiendo sus tropas en Siria.
El sitio web Reforma Siria, de la oposición, afirmó que los manifestantes de la ‘Naksa’ eran agricultores pobres a quienes el régimen sirio les pagó 1.000 dólares por llegar a la frontera. La fuente afirmó también que el Gobierno de Damasco había prometido 10.000 dólares a las familias de las personas que murieran en los disturbios.

El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) aseguró que muchos de los manifestantes sirios que acometieron contra la frontera con Israel y en el paso de Kuneitra, para marcar el día de la Naksa, fueron responsables de su propia muerte al incendiar los campos minados en la frontera.
Las fuentes militares precisaron que los manifestantes que prendieron fuego actuaron irresponsablemente. Otros lanzaron cócteles Molotov contra el cruce de Kuneitra provocando el mismo efecto.
Los voceros militares presumen que muchos de los manifestantes resultaron heridos o murieron como producto de la incapacidad de la Cruz Roja de asistirlos porque los manifestantes rechazaron detener la violencia para permitir las inspecciones médicas.
Los comandantes de Tzáhal ordenaron tres veces un alto el fuego, cada uno de ellos fue usado por los revoltosos para tomar ventaja y avanzar en el terreno.
Muchos de los manifestantes permanecieron en la frontera durante la noche pero la mayoría se habían dispersado en la mañana, dijo una fuente militar.
La policía declaró a la aldea drusa Majdal Shams, zona militar cerrada; aunque los residentes pueden desplazarse a voluntad y la vida continúa en forma normal. Puestos de control fueron establecidos alrededor de la aldea para impedir que los habitantes se acerquen a la frontera y se unan a los manifestantes.
Mientras tanto, Tzáhal continúa analizando los eventos y sostiene que las cifras arrojadas por la televisión siria que hablan de 23 muertos y 350 heridos han sido ampliamente exageradas.
Fuentes de la oposición siria sostienen que el régimen del presidente Bashar Asad, amenazado por un levantamiento popular civil interno, ofreció pagar a los manifestantes que se unieran a la protesta mil dólares y 10 mil dólares a los familiares de los manifestantes que murieran en los choques con las tropas israelíes.

Israel se prepara ante la llegada de manifestantes en la Naksa palestina

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El Ejército de Defensa de Israel (Tzáhal) se prepara para enfrentarse a una presunta llegada masiva de manifestantes -entre ellos refugiados palestinos- a sus fronteras este domingo, día de la “Naksa” (Derrota), que recuerda con pesar la aplastante victoria israelí contra los países agresores árabes en la Guerra de los Seis Días, en 1967.
“Estamos listos para cualquier escenario que pueda producirse”, dijo una fuente del Ejército que pidió no ser identificada.
El militar indicó que el Ejército de Defensa de Israel han estado en las últimas dos semanas “vigilando las fronteras norte y sur del país, y evaluando la situación en Judea y Samaria (nombres bíblicos de Cisjordania)”.
Tras las manifestaciones multitudinarias el pasado día 15 de mayo en la conmemoración de la Nakba (catástrofe, en árabe), en que cientos de manifestantes del Líbano, Siria, Gaza y Cisjordania acudieron a las líneas divisorias con Israel y decenas de ellos lograron infiltrarse, grupos
pro-palestinos han llamado a repetir los actos el próximo domingo 5 de junio.

Quince personas murieron en esas protestas, diez de ellas en la frontera libanesa, una en el norte de la franja de Gaza y otras cuatro en los Altos del Golán, donde alrededor de 180 manifestantes lograron cruzar la valla de separación y entrar en el territorio israelí.
La verja ha sido reparada y reforzada con alambre de púa y se han establecido más puestos de vigilancia.
La frontera con Siria y el Líbano será reforzada con tropas durante este fin de semana, sobre todo en las zonas donde hay mayor potencial de fricción, y los preparativos están haciendo especial hincapié en las tareas de inteligencia.
El Ejecutivo de Biniamín Netanyahu ha advertido que usará todos los medios necesarios para impedir ataques contra su soberanía, y ha avisado a los gobiernos de Beirut y Damasco de que les responsabilizará si se repiten los sucesos del 15 de mayo. EFE y Aurora

Yerushalaim shel zahav

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Jerusalem de oro (en hebreo: ירושלים של זהב – Yerushalayim shel zahav) es una canción popular israelí escrita por Naomi Shemer en 1967 e interpretada por ella misma y muchos otros, como Ofra Haza. Fue elegida la “Canción del Año” en Israel en 1967. Está considerada como un segundo himno extraoficial de Israel.
Sus versos hacen referencia a temas judíos tradicionales. Como ejemplo, “Jerusalem de oro” está referido en el Talmud; “de todas tus canciones soy violín”, que se repite en el estribillo, esta cita la podemos encontrar en un poema del poeta judeoespañol Iehuda Haleví.
La canción fue escrita en vísperas de la Guerra de los Seis Días, cuando la parte oriental de Jerusalem, incluyendo la Ciudad Vieja, se encontraba bajo control jordano desde la guerra árabe-israelí de 1948. Jerusalem era un tema semi-tabú desde la división de la ciudad, y casi ningún artista se había atrevido a abordarlo musicalmente, lo cual había llamado la atención de los organizadores del Festival Anual de la Canción en Israel, que solicitaron a algunos cantantes conocidos, entre ellos Naomi Shemer, alguna canción con Jerusalem como tema para la celebración del día de la independencia (15 de mayo).
Solo tres semanas después, las tropas del Tzahal (El Ejército de Defensa de Israel) recuperaban el este de la ciudad y accedían al Muro de las Lamentaciones, inaccesible para los judíos.
Se cuenta que la canción fue el grito de batalla de los soldados israelíes durante esa guerra y que cantaron Jerusalem de Oro, sobrecogidos por la emoción, al entrar en la Ciudad Vieja. Esto la convirtió en un verdadero himno para los israelíes hasta el punto de que, en 1968, fue propuesta en el Parlamento por el diputado Uri Avnery como himno nacional oficial del Estado de Israel, con el fin de que sustituyese la Hatikva. Si bien la iniciativa no llegó a votarse, desde entonces la canción es el símbolo de la victoria en aquella guerra y considerada como un segundo himno extraoficial de Israel.
Ierushalaim shel zahav alcanzó también notoriedad internacional porque acompaña la emotiva escena final de La lista de Schindler.
Su autora, Naomi Shemer, poco antes de morir confesó mediante una carta que la melodía de su célebre obra estaba vagamente inspirada en una canción que había escuchado interpretar en euskera a Paco Ibáñez (Pello Joxepe), quien había visitado Israel a principios de la década de 1960. Según explicaba Shemer en la carta, lo hizo de forma inconsciente y se sintió muy mal al advertirlo. Paco Ibáñez manifestó que, pese al parecido, Shemer no tenía ningún motivo para sentirse culpable.

Iom Ierushalaim

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Hoy se celebran 42 años de la Reunificación de Jerusalem

El 28 de Iyar de 5717, 7 de Junio de 1967 se consiguio la Reunificación de Jerusalem.
De esta manera el sueño de todo judío, de arribar a Ierushalaim y tocar el Kotel, fue realizado.
Dividida durante la Guerra de la Independencia, la ciudad de Jerusalem fue reunificada 19 años más tarde durante la Guerra de los Seis Días.
La batalla de Jerusalén comenzó el 5 de junio de 1967 cuando los jordanos atacaron desde la línea de alto el fuego.
Luego de dos días de intenso combate, el 7 de junio, la infantería del Tzahal entra en la Ciudad Vieja.
Los soldados llegan frente al Kotel. Moshé Dayan, líder político militar, afirma solemnemente: “Esta mañana, El Tzahal ha liberado Ierushalaim, la capital dividida de Israel. Hemos vuelto al lugar más santo de nuestros lugares santos y no nos separaremos de ellos nunca”.
En la alegría, se declara “Ierushalaim reunificada y capital eterna e indivisible del pueblo judío”.
Un año más tarde, el 12 de mayo de 1968, el Gobierno israelí declara el 28 Iyar (según el calendario judío) día de fiesta, que se convierte en fiesta nacional en 1998.
42 años más tarde, Jerusalén reunificada sigue viva, al ritmo de una población cada vez más numerosa.
Al ser testigo de siglos de vida y sus tradiciones, Jerusalem sigue atrayendo a los turistas,peregrinos, historiadores, apasionados de la arquitectura o simples curiosos, viajeros de todas las confesiones se dan cita en esta ciudad donde convergen las civilizaciones.
El desfile anual, que tiene lugar todos los años desde la liberación de la Ciudad Vieja, reúne a cientos de niños y adultos en una marcha musical que los conduce al Muro de los Lamentos. Allí tienen lugar los rezos y las danzas, para celebrar la Ciudad de Oro.
La celebración de la unidad de Jerusalem ocupa un lugar importante en el corazón de los israelíes como así también de los judíos del mundo entero.
Esperamos que Jerusalem, ciudad triplemente santa, sea eternamente capital de Israel y viva un futuro de Paz y Convivencia!!!

Haz click, para que se vea la imagen:

http://subtitle.in/v/OtGpwUNuc_g/PEauN_QIX_v