La organización sindical obrera, Histadrut, inició una huelga general en protesta por la práctica del Gobierno de contratar funcionarios a través de agencias de mano de obra y en peores condiciones a las de cualquier funcionario fijo.

Según el diario Maariv, la puesta en marcha de la medida de presión, podría costar al mercado cerca de 1.000 millones de shékels (unos 269 millones de euros), tras el fracaso de las negociaciones que mantuvieron el secretario general de la Histadrut, Ofer Eini, y el ministro de Finanzas, Yuval Steinitz.

Ambos responsables ya tuvieron una reunión de trabajo que concluyó sin resultados tras una hora de deliberaciones, y en las que el ministro se negó a aceptar las demandas de los sindicalistas.

La Histadrut exige al Gobierno que ponga fin a la explotación de cientos de miles de trabajadores que la Administración pública tiene contratados a través de agencias de empleo temporal desde hace años y que llegan a cobrar la mitad que un funcionario regular con contrato directo.

La ley establece que este tipo de contratos pueden durar únicamente nueve meses, pero una brecha legal en la subcontratación ha permitido prorrogarlos durante años

En esa condición están unos 400.000 empleados, una buena parte de ellos en cargos públicos y para los que la Histadrut demanda un plan de regularización a medio plazo.

En noviembre pasado una huelga similar fue aplazada para permitir a las dos partes negociar sin amenazas, pero las conversaciones no llegaron a buen puerto. EFE y Aurora

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